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Mientras muchos plantean interrogantes e hipótesis diplomáticas sobre la relación a sostener entre el gobierno de nuestro país con el entrante en Estados Unidos, un colombiano estará permanentemente en la Casa Blanca y muy cerca de Barack Obama, el presidente electo de la potencia mundial que tomará posesión dentro de dos semanas.
Diego Gutiérrez, bogotano de nacimiento que se radicó en el país norteamericano desde 1990 y luego de adelantar estudios universitarios se hizo futbolista profesional en la liga estadounidense, de la cual se retiró el año pasado tras 12 temporadas, fue nombrado por George W. Bush como Consejero Especial en Salud y Deportes para el presidente.
Y aunque el primer mandatario entregará el cargo el próximo 20 de enero, el vínculo del ex jugador del Kansas City y Chicago Fire en la Major League Soccer se extiende hasta mayo de 2010. Distinción que tomó por sorpresa a Gutiérrez, quien le confesó a El Espectador desde Miami que “el honor y la responsabilidad que se sienten como colombiano, latino, deportista e inmigrante de este país, son inmensos”.
El ex futbolista definió este nuevo rol como “uno de los sueños que se hacen realidad cuando las cosas se hacen con corazón, entrega y honestidad”. Por eso no ve la hora de ponerse a las órdenes del gobierno norteamericano y pisar de nuevo la Casa Blanca, la cual le abrió sus puertas en abril de 2007, cuando fue invitado por Bush y la primera dama al Rose Garden, en reconocimiento por la labor humanitaria que realiza a través de la fundación que creó junto con su esposa, Ginna, para combatir la malaria en África.
La vida después del fútbol...
Con la campaña “Nothing But Nets”, fundada en 2006, Gutiérrez ha logrado recaudar más de 20 millones de dólares, dinero destinado a la compra de toldillos que son distribuidos en diferentes países del continente negro para prevenir el contagio por la picadura del insecto transmisor.
Nada lo satisface más que salvar vidas, y ahora que se alejó definitivamente de las canchas espera poderle destinar más tiempo a esta tarea, aunque justamente su día necesitará de más horas, pues también espera devolverle al deporte algo de lo mucho que le ha brindado.
Como psicólogo deportivo de la Universidad Rockhurst de Kansas sintió la necesidad de ejercer, y por eso junto a dos socios más formó este año Global Pro Management LLC, una firma de marketing y promoción deportiva que ofrecerá asistencia financiera, manejo de eventos y activación de marcas en el mundo para asociarse con atletas.
Diego dirigirá las actividades de la representación atlética de la compañía, al entender que “como jugador que he sido, sé que los deportistas desean desesperadamente contar con alguien en quien confiar, que esté pendiente de sus intereses y que les brinde consejería financiera y de servicios de planificación una vez terminen su carrera”.
Y al ser hombre del y por el deporte, con un corazón que late en función de los más necesitados, Estados Unidos lo ha elegido para que apoye a Barack Obama y esté muy cerca del nuevo presidente de los Estados Unidos, algo a lo que también aspira Álvaro Uribe Vélez.