Por: Jorge Tovar

El deporte como soporte de la ciencia económica

El año 1956 marca el nacimiento de la economía del deporte como área de investigación. Pero ha sido en tiempos recientes que ha ganado relevancia en Europa y Estados Unidos. En Colombia, y en América Latina, somos aún pocos los economistas que exploramos esta área específica de la economía.

Acabo de publicar en la revista especializada Economic Inquiry un artículo cuyo título es “Desempeño, diversidad e identidad nacional”. El trabajo se motiva en un tema muy de moda: la globalización. Entre sus muchos efectos, tiene el potencial de reforzar o minar sentimientos nacionalistas. Más allá de su impacto, los cambios en la diversidad cultural que trae la globalización pueden tener efectos sobre cómo percibimos a los demás. Si antes era extraño trabajar con personas de otro origen, hoy es relativamente común. El trabajo explora el impacto que sobre el desempeño de grupo puede tener la mezcla cultural en el lugar de trabajo. Este tipo de pregunta se ha explorado en el pasado por medio de experimentos de laboratorio. En contraste, poco se ha evaluado el tema utilizando datos de alguna industria real, porque es difícil adquirir información detallada de habilidad y nacionalidad de los trabajadores de una empresa, menos de una industria. Los datos deportivos, de las ligas inglesa y española en este caso, permiten evaluar el impacto de la diversidad nacional sobre el desempeño de un equipo.

De la industria del fútbol, una de las más globalizadas del mundo, es relativamente sencillo obtener información de desempeño del empleador (rendimiento del club), además de calcular la habilidad de los trabajadores. El artículo toma estos datos, estima el rendimiento de un equipo y determina estadísticamente si existe relación con una medida de identidad nacional.

Se encuentra que existe una relación en forma de U entre el desempeño de un equipo y el número de jugadores que pertenecen a la nacionalidad predominante en la plantilla. Es decir, cuando la nacionalidad mayoritaria está compuesta por pocos futbolistas (una plantilla diversa), el rendimiento del equipo mejora. Igualmente cuando la nacionalidad mayoritaria está compuesta por muchos jugadores de la plantilla (una plantilla homogénea).

Se concluye que una plantilla diversa tiende a coordinar mejor ante la ausencia de patrones culturales que dictaminen su comportamiento colectivo. En el caso de plantillas homogéneas, el rendimiento se beneficia a partir del patrón establecido por la mayoría. Cuando no hay ni pocos ni muchos miembros de una nacionalidad mayoritaria, no hay liderazgo cultural, lo que impide que el rendimiento del equipo se vea beneficiado. En otras palabras, considerando otras variables constantes, una plantilla diversa u homogénea va a rendir más que una excesivamente mixta. En el primer caso, porque las diferentes culturas, ante la ausencia de una líder, se obligan a cooperar. En el segundo caso, porque una cultura líder logra encauzar positivamente el grupo.

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2019-11-25T06:00:00-05:00

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