El elegido es Julio Teherán

El lanzador colombiano, reconocido como novato del año en la Liga Internacional de Béisbol, abrirá la doble cartelera de su equipo, los Bravos de Atlanta, frente a los Mets de Nueva York.

La semana pasada Julio Teherán fue reconocido como mejor novato y lanzador más valioso del año en las Ligas Menores. Los números, casi todos impecables, lo respaldaban: 24 apariciones, promedio de 2,22, 15 victorias y 121 ponches en 141 entradas y dos tercios.

Sin embargo, la dicha será completa hoy, cuando el colombiano abra la doble cartelera de su equipo, los Bravos de Atlanta, frente a los Mets de Nueva York.

¿Lo sorprendieron esos dos premios?

No, no lo esperé. Es más, no sabía que daban reconocimientos por algo así. Sí sabía que la organización premiaba al mejor pitcher de la temporada, el mejor de todo el equipo, pero como lo gané el año pasado, no pensé en eso. Me imaginaba que le iban a dar el turno a otro. No tenía eso en la mente. Lo que tenía en mente era lanzar para llegar al equipo grande. Pero bueno, se ven los resultados. Son unos momentos memorables.

¿La primera llamada fue la de su padre?

Sí. Él sabía, pero como que no lo había entendido. Estaba buscando el periódico. Después lo llamé y fue que pude explicarle.

¿Y la señora Darlin Pinto?

Mi mamá está contenta, buscando los periódicos y disfrutando las felicitaciones de las amigas. Ella goza mucho eso, está muy orgullosa.

Ya en frío, ¿qué puede decir de los jonrones que recibió ante los Filis y en el Juego de las Futuras Estrellas?

A los cuadrangulares no les veo el lado malo. Los tomaba como una falla que trataba de corregir. Cuando me va mal, saco lo bueno para mejorar, para que no pase una segunda vez. Y ahí está. Sólo he perdido dos juegos, gracias a Dios. Y espero que quede en esa cifra.

¿Qué le habían comentado de volver al equipo mayor?

Bueno, me habían dicho que iban a tener doble juego, y me dijeron que estuviera listo, que tenía posibilidades.

¿Qué cosas nuevas trae para enfrentar a los Mets?

La confianza, ya tengo dos juegos de experiencia y he tenido la oportunidad de hablar con la mayoría de los jugadores del equipo grande.

¿Qué será clave?

La concentración, las ganas y la fe en Dios. Y, al momento de salir, siempre tratar de hacer las cosas casi que perfectas.

¿Cómo trabaja la mente?

Me concentro mucho con mi familia, y eso hace parte de la motivación. El día que voy a abrir, siempre hablo con ellos y me dan las bendiciones. Y como sé que me están viendo, porque tienen una clave para ver los juegos, me dan ganas de hacerlo aún mejor.

¿Se siente un abridor?

Sí, yo lo soy, y así seré, hasta que ellos quieran. Me considero de esa forma y me siento cómodo haciéndolo, pero la organización tiene su gente ahora mismo.

¿Cree que este es el año para subir definitivamente al equipo mayor?

Sí, es lo que estoy esperando. Tengo todas mis esperanzas ahí y sé que mi familia en Colombia también.

¿Siente que esta nueva generación de peloteros colombianos llegará lejos?

Eso depende del amor y de las ganas que cada uno le ponga. No tanto es firmar, sino, después de hacerlo, poner empeño y trabajo duro.

¿El país puede ser más visible para las Grandes Ligas?

Eso es lo que se quiere: que Colombia se note más y vean que nosotros también tenemos talento.

¿Lo siguen comparando con Pedro Martínez?

No sé si todavía, pero hay que esperar a ver qué viene. La prensa compara al final del año, dependiendo de cómo le haya ido a uno en la temporada.