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El semestre pasado Independiente Santa Fe estuvo muy cerca de llegar a la final de la Liga Postobón. Se podría decir que mató el tigre y se asustó con el cuero cuando no pudo administrar la ventaja en el partido decisivo ante el Once Caldas, en El Campín.
Eso, sin embargo, quedó atrás. Jugadores y cuerpo técnico aprendieron la lección y tienen como meta, para 2012, pelear el título. Por eso los directivos decidieron mantener la base que hizo una buena campaña el semestre pasado y le dieron continuidad en el banquillo a Wilson Gutiérrez, quien sueña con la séptima estrella cardenal.
Ayer, en su sede administrativa fueron presentadas las cinco caras nuevas para el torneo que arranca el 27 de enero: los delanteros Luis Carlos Arias y Diego Cabrera, y el volante Edwin Cardona; además del mediocampista Daniel Torres y el lateral Sergio Otálvaro, quienes regresaron de Nacional y Júnior, respectivamente.
“Este grupo ha tenido el respaldo del comité ejecutivo y tiene como único objetivo mejorar lo que hizo el año pasado. Salieron jugadores importantes, como Agustín Julio (quien se retiró de la actividad y ahora es el gerente deportivo del club) y Alejandro Bernal, cedido al Nacional, pero los que llegan tienen talento y compromiso como para que nos sintamos tranquilos”, señaló Gutiérrez, que trabaja con el grupo de jugadores desde el viernes pasado.
Santa Fe seguirá concentrado en Bogotá y realizará un partido amistoso el próximo domingo, ante Fortaleza, de la Primera B. Después atenderá la invitación para jugar dos compromisos en Perú y días antes del arranque del torneo tendrá uno más, seguramente en El Campín.
‘Me siento como en familia’
Tal vez la mejor contratación de los albirrojos es el antioqueño Edwin Cardona, talentoso creativo que se formó en las divisiones menores de Nacional y fue figura de las selecciones de Colombia sub-15, sub-17 y sub-20.
“Estoy contento de estar en Bogotá y de llegar a un club con tanta historia. La verdad me siento como en mi propia casa, con mi familia, porque me han recibido muy bien”, señaló el futbolista, quien prefirió vestirse de rojo en vez de aceptar una oferta de un equipo brasileño.
El paisa agregó que “la responsabilidad es grande, porque acá todos los ojos están puestos en uno, pero tengo condiciones para responder a las expectativas. Por lo que hemos hablado, la meta es meternos en las finales y pelear el título, como pasa en los clubes grandes”.
Sobre la que será su función en el esquema de Gutiérrez, Cardona aclaró que “en principio no jugaré tanto de enganche, porque ahí está Ómar Pérez, a quien espero aprenderle mucho y seguir sus consejos. Voy a moverme a su lado y a hacerle la segunda”.
Explicó que Nacional no tuvo una campaña tan desastrosa el semestre pasado: “El equipo no jugó mal y el grupo no estaba dividido, pero no pasamos a la final y eso pesa demasiado”.
Cardona se encuentra bien físicamente, pero admitió que todavía le falta acostumbrarse “al pique del balón en la altura”, algo que seguramente logrará con los días.
“En lo personal, el objetivo es aportar goles y talento al equipo y ser tenido en cuanta en la selección”, agregó.