El jonrón más importante en la historia del béisbol en Colombia

Dilson Herrera conectó el cuadrangular que le dio la victoria a Colombia sobre Panamá y que significó la clasificación por primera vez al Clásico Mundial de Béisbol.

El beisbolista colombiano Dilson Herrera, tras el jonrón que le dio la victoria a la selección sobre Panamá. / MLB

“Pónchalo”, era el grito constante de los panameños en el estadio Rod Carew de la capital del país canalero. Al bate se encontraba Dilson Herrera, segunda base de la selección de Colombia, y lanzaba Manny Corpas. El nombre del lanzador no traía buenos recuerdos. Hace cuatro años había cerrado el partido que significó la eliminación del combinado nacional del Clásico Mundial de Béisbol. Nuevamente estaba en la lomita, pero tenía cuenta de tres bolas sin strike (3-0), con el partido igualado a uno, en la parte baja de la octava entrada.

Pasó la primera bola por encima del plato para marcar el automático, tres y uno. La barra que pedía el ponche para Herrera era cada vez más grande. Eran apenas un poco más de seis mil fanáticos, pero la mayoría quería que Corpas emulara lo hecho cuatro años atrás: sacar sin problema la ofensiva colombiana. Sin embargo, mientras unos se comían las uñas y otros juntaban las manos en forma de oración, por la cabeza del segunda base colombiano sólo pasaba una cosa: “Va a venir con una recta adentro”.

El lanzador panameño sabía que si perdía a Herrera se le complicaba la entrada. “No quería embasarlo. Después venían el tercer y cuarto bate, por eso lancé una bola con la que pensaba ponerlo en cuenta en 3-2”, dijo Corpas a la salida del estadio. Pero las cosas no se dieron según lo planeado por el pitcher. Dilson sabía muy bien lo que venía y trató de sacar ventaja. Hizo swing y la bola comenzó a coger altura. Para algunos parecía que se iba de foul, incluso para el bateador, quien con las manos hacía los ademanes para que se mantuviera en terreno fair. “Se me hizo eterno ese momento, no sabía para dónde iba a coger la bola”, le dijo a El Espectador. Mientras que en el dogout el tiempo se detuvo. La pelota se quedó detenida en el aire, sin rumbo fijo. “Fue un momento eterno. Pensamos que no iba a quedarse en terreno fair, soplamos desde el banco para que no se fuera”, dijo Luis Felipe Urueta.

Tal vez fueron los ademanes de Dilson Herrera los que permitieron que esto sucediera, o de pronto fue el soplo de los jugadores y mánagers los que ayudaron para que la pelota no se fuera de foul. Pero cuando pasó la barda en zona buena, el júbilo se tomó el estadio Rod Carew. Los colombianos saltaron, gritaron. Unos salieron a esperar al bateador para abrazarlo, mientras que a otros les salían lágrimas de felicidad. Apenas se abría la parte baja de la octava entrada, pero era una carrera que valía mucho. Significaba el sueño de la clasificación al Clásico Mundial.

Dilson recorrió las bases con una felicidad enorme y el índice señalando al dogout, como diciendo tranquilos, esto está definido. “Son los jugadores con experiencia los que tienen que aparecer”, se decía en la sala de prensa. Y así sucedió. Quien es considerado el segunda base a futuro de los Mets de Nueva York aportó en el momento más decisivo del encuentro. Conectó un cuadrangular que le sirvió al combinado nacional para clasificar por primera vez al Clásico Mundial de Béisbol. “¿El cuadrangular más importante en la historia del béisbol colombiano?”, le preguntaron a Herrera. “Sí”, respondió sin titubeos.

“Cambiaría muchos momentos en mi carrera por haber vivido este momento como jugador”, dijo Édgar Rentería con una alegría que no le cabía en el cuerpo. La sonrisa era constante, los ojos le brillaban. Estaba claro: el objetivo se había cumplido. “Fue un partido intenso y nada fácil”, le dijo a este medio el Niño de Barranquilla, quien después de la cuarta entrada dejó el palco en el que se encontraba para bajar y darles ánimo a sus jugadores. “Cuando Édgar Rentería habla, todos se quedan en silencio y lo escuchan”, dijo Jimmy Char, presidente de la Federación Colombiana de Béisbol, quien destaca la labor del mánager.

Su presencia fue vital, tranquilizó a sus jugadores y junto con los mánagers le mostraron el camino para que este grupo de jóvenes lograran clasificar al torneo de selecciones más importante en este deporte. “Es un instante que no cambio por nada. Es el momento más especial de mi carrera porque logramos clasificar al Mundial de este deporte. Estamos dentro de los mejores del mundo”, recalcó Dilson Herrera.

Al final fue jubilo nacional. Cuadrangular en la octava entrada que le dio la victoria a Colombia sobre Panamá. Una de las más importantes en la historia del béisbol de este país. “Después de los campeonatos mundiales que se obtuvieron en 1947 y 1965, esta es la victoria más significativa del país a nivel internacional”, afirmó Jolbert Cabrera, quien gracias a su sapiencia fue vital dentro del grupo de mánagers para que Colombia clasificara. Al final fue un duelo cerrado: 2-1 a favor del combinado nacional. Marcador que ubica a Colombia entre los mejores 16 seleccionados a nivel mundial.