Por: Antonio Casale

El nuevo Mou

Un año después de haber salido por la puerta de atrás del Manchester United, Mourinho regresó para dirigir al Tottenham Hotspur, vigente subcampeón de Champions, proveniente de un par de temporadas muy buenas, eso sí sin títulos, con el argentino Pochettino al frente.

Dicen que para cambiar los resultados es necesario romper los patrones que llevaron a los fracasos. Eso parece haber hecho Mourinho, quien por primera vez se enfrenta el reto de restaurar su prestigio, golpeado no solo por los resultados en el United sino por sus líos personales durante su paso por Manchester.

Hasta ahora Mourinho le había apostado siempre a la mayor inversión posible en jugadores que ojalá fueran experimentados. Así fue en Chelsea, Real Madrid, Inter y el propio Porto dentro de sus posibilidades. Así lo ganó todo y en donde dirigió, incluido el United, ganó al menos un trofeo importante.

Esta vez es diferente. El portugués llega a un equipo ávido de títulos, pero que invierte poco menos de la mitad de lo que lo hacía su último jefe. Desde 2017 Pochettino contó con 220 millones de euros para llevar jugadores. En los tres años que estuvo en los Devils a Mourinho le soltaron 500. La cosa no va a cambiar en su nueva casa, pues los gastos están concentrados en pagar su nuevo estadio.

Así las cosas, Mou llega a un equipo en crisis que tiene un excelente pasado reciente, que cuenta con una nómina interesante pero lejana en figuras a la del Liverpool o el City y que hasta hoy se había preocupado por agradar al paladar de sus hinchas a la par que se buscaban resultados. A Mourinho lo de agradar no le importa; como siempre, irá por los resultados. El comienzo ha sido auspicioso. Tres victorias en tres juegos. Tres a dos ante el West Ham, cuatro a dos frente a Olympiacos por Champions y de nuevo tres a dos frente al Bournemouth son el saldo del timonazo que dio el entrenador.

Su primera gran prueba llegará el miércoles, cuando visite a su antiguo club, el Manchester United, que no termina de reponerse de la tormenta que causó su estadía en ese lugar. Mourinho dijo en agosto que no ha parado de estudiar, que analiza otros deportes para traer conceptos al fútbol y que el cambio de ayudantes para su futuro reto marcaría un giro. Y así volvió a su lugar favorito, el banquillo.

Una característica de los grandes personajes es su capacidad para reinventarse. Ese es el reto de uno de los entrenadores más importantes de la historia del fútbol. Veremos si lo logra.

893781

2019-12-02T06:00:00-05:00

column

2019-12-02T06:30:01-05:00

[email protected]

none

El nuevo Mou

12

2607

2619

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Antonio Casale

Final unificada

El vaso medio lleno

Todo por hacer

A 30 años de aquella clasificación

“Si quieren reciban o pongo a la sub-20”