Publicidad

El rey perdió su corona en París

Soderling propinó la sorpresa del año, al dejar en octavos de final al tetracampeón, que nunca había perdido un partido en este torneo.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Miguel Luengo. EFE
31 de mayo de 2009 - 09:26 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El sueco Robin Soderling se golpeó el pecho con fuerza, gritó a los cuatro vientos y levantó el puño al lograr algo que parecía imposible: vencer al español Rafael Nadal, campeón de Roland Garros en los últimos cuatro años, número uno del mundo, por 6-2, 6-7, 6-4 y 7-6 en octavos de final.

París ha sido el feudo de Nadal desde que ganó el primero de sus cuatro títulos aquí en 2005 al argentino Mariano Puerta. Luego el suizo Roger Federer había sido sacrificado por el español en los tres años siguientes. Pero el español no podrá lograr el quinto consecutivo y romper el récord del sueco Bjorn Borg.

Desde que perdió en los octavos de final del Abierto de Estados Unidos de 2007, Nadal nunca había cedido tan atrás en un Grand Slam. Su regularidad había sido tal que desde entonces no había bajado de las semifinales, con títulos en Roland Garros y Wimbledon en 2008 y Abierto de Australia (2009).

Nadal sólo había perdido un set en Roland Garros, en los dos últimos años. Llevaba 32 parciales ganados consecutivamente desde que cedió el segundo contra Federer en la final de 2007, y 31 partidos ganados en París. Ninguno perdido. La de ayer fue su sexta caída sobre tierra batida en 154 partidos, en cinco años.

Después de la gran exhibición ante el australiano Lleyton Hewitt, contra el que perdió sólo cinco juegos, Nadal actuó demasiado corto ante un rival al que había apabullado en la última de las tres confrontaciones anteriores, en Roma hace un mes, donde le barrió por 6-1 y 6-0.

El discípulo de Magnus Norman, finalista en 2000, se sacó la espina para lograr el resultado que ha detonado este Roland Garros, el que nadie esperaba y que se ha producido dos días antes de que el español reciba el premio de Campeón del Mundo por parte de la Federación Internacional de Tenis por su temporada de 2008.

Soderling, número 25 del escalafón mundial, llegó a Roland Garros en el mejor momento de su carrera sobre tierra batida. La semana pasada había ganado sus tres partidos individuales en la Copa del Mundo por equipos en Dusseldorf y en esta los tres que le tocaron en París. Nunca en su vida había triunfado en seis partidos seguidos en arcilla.

La primera derrota de Nadal en sus cinco años de participación en este torneo se fraguó en tres horas y 30 minutos frente al público francés, unos 16.000 aficionados. Soderling, de 25 años de edad y con tres títulos en el circuito mundial, había sido el verdugo del también español David Ferrer, que acabó destrozando su raqueta al ceder ante el jugador de Tibro en la tercera ronda, pero pocos confiaban en él, sabiendo que había perdido sus tres partidos anteriores contra Rafa.

“Ahora, mi preparación es para la piscina de mi casa. Dadme tres días más para pensar en mi puesta a punto para Wimbledon. Será la primera vez que no celebraré mi cumpleaños (3 de junio) sin ganar aquí. Perder en París no es una tragedia, porque tenía que perder algún día. Es un pinchazo que hay que asumir y a olvidar cuanto antes” , fueron las palabras del número uno del mundo.

“Hay que aceptar la derrota. Jugué muy corto, sin agresividad, sin calma durante todo el partido. Fue mi culpa, pero él lo hizo bien. No jugué mi tenis, ésa es la razón de mi derrota. No tengo excusa”, agregó.

Entre tanto, Soderling argumentó sobre su proeza en que “jugué exactamente como quería hacerlo antes del partido, haciéndolo correr. Saqué extremadamente bien durante un partido en el que mantuve siempre la sangre fría, incluso cuando Nadal me ganó el segundo set en el desempate”.

Nadal dijo así adiós al Grand Slam. Después de ganar en Australia, era el único jugador que podía lograrlo este año. Su salida de París se produce un día después de que el serbio Novak Djokovic, semifinalista los dos últimos años, cayera ante el alemán Philipp Kohlschreiber, y en la misma jornada en la que la serbia Ana Ivanovic, ganadora como el español en 2008, caía ante la bielorrusa Victoria Azarenka, por 6-2 y 6-3. A última hora, el español Fernando Verdasco también se despidió del torneo, tras caer con el ruso Nikolay Davydenko.

Por Miguel Luengo. EFE

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.