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A una fecha de cerrarse la primera parte de la Copa Mustang II, no es sólo la hora de hacer un balance deportivo. Igual de importante es reseñar el punto de equilibrio financiero. Únicamente en el tema salarial, en teoría los clubes que no clasifiquen deberán correr con los costos de nómina hasta el final de año, sin ningún tipo de ingreso, situación que lleva a la mayoría de dirigentes a terminar anticipadamente los contratos de los jugadores en un doloroso proceso de negociación y conciliación individual.
La instancia definitiva para salvar las finanzas de un año, depende de la entrada a las semifinales. Hay diferencias de equipo a equipo en volumen de hinchada recurrente, la capacidad del estadio de cada uno y la calidad de los rivales asignados por el sorteo.
Mientras que un club como Millonarios ha venido aumentando gradualmente en los últimos años su promedio de asistencia a El Campín, Nacional viene presentando una tendencia significativa a la baja. Pasó de un promedio de asistencia de 28.800 en 2007 (salió las dos veces campeón) a 17.074. Si consideramos sólo los partidos del segundo semestre, el promedio del verde disminuye a 15.568.
Millonarios, que tiene embolatada su clasificación, cuenta con un promedio de 20.899 asistentes en el segundo semestre de 2008, situación que viene mejorando, especialmente por la participación en la Copa Suramericana, del año pasado, cuando los entonces dirigidos por Mario Vanemerak llegaron a semifinales, pero no clasificaron a los cuadrangulares.
Como ejemplo, uno de los partidos más vistos por los aficionados azules fue frente al Cali, el pasado 26 de julio, cuando los azucareros vencieron 3-2 al equipo local. Ese día, vieron el partido 26.768 personas, generando una taquilla aproximada de 404 millones de pesos.
En cuanto a la situación del líder, Tolima, los ingresos en el estadio Murillo Toro no son tan grandes como en Bogotá o Medellín: por ejemplo, el 22 de octubre pasado enfrentó a Santa Fe, que en ese momento estaba en la parte alta de la tabla. El cuadro pijao le ganó 2-0 y la asistencia fue de apenas 8.329 espectadores, que generaron una taquilla de $83,9 millones.
Cuando los clubes llegan a la instancia semifinal, aumentan el precio de la boletería entre 3.000 y 5.000 pesos. En total significa reunir unos 80 a 100 millones de pesos adicionales. Así que, con avanzar y jugar tres partidos más, podrían ganar alrededor de 1.200 millones, en el caso de Bogotá y Medellín. En los cuadrangulares pasados, por ejemplo, Santa Fe incrementó sus boletas en $3.000 y el Quindío lo hizo en $4 mil.