Esgrima

Aunque la práctica de esta disciplina tuvo sus orígenes en las civilizaciones antiguas, en las que los juegos de espada servían de entrenamiento para el combate, serían los italianos y alemanes quienes, en los siglos XIV y XV implementaron la esgrima como deporte.

Para el siglo XVII se popularizó la práctica de este deporte, por lo que se implementaron algunas variaciones en el reglamento, se creció el arma o florete y se dispuso que los deportistas tuvieran que usar una máscara que protegiera su rostro.

Esta disciplina es una de las pocas de los Juegos Olímpicos en las que se permitió la participación de deportistas profesionales antes de las justas de 1980.

La esgrima es una de las pocas disciplinas que se ha hecho presente en todas las ediciones de los Juegos Olímpicos modernos (1826) en la rama masculina.

Para las mujeres, la esgrima tuvo cabida a partir de los Juegos Olímpicos de 1924. En la actualidad, este deporte enfrenta a los competidores en tres modalidades: florete, espada y sable.