Con estilo aterrizó la llama olímpica en Londres

La antorcha recorrerá en los próximos siete días las principales sedes olímpicas y atracciones turísticas de Londres.

Tras un recorrido de más de 12.000 kilómetros por el Reino Unido, la llama olímpica hizo una espectacular llegada este viernes a la capital británica, donde tras pasar la noche en la Torre de Londres, debe iniciar su periplo final rumbo al pebetero del estadio olímpico.

La llama, protegida dentro de su farolillo, llegó puntualmente a las 3:12 p.m. (hora colombiana) en un helicóptero militar escoltado por un comando de "Royal Marines", uno de cuyos integrantes se descolgó en 'rappel' desde 55 metros de altura hasta un muelle cercano al emblemático monumento.

El elegido, Martyn Williams, recuperado de las heridas que sufrió cuando servía en Afghanistán en 2008, llevó luego la llama hasta la entrada de la Torre de Londres, bajo los flashes de los fotógrafos y ante la mirada de numerosos curiosos agolpados en el cercano Tower Bridge.

La atleta Kelly Holmes, campeona olímpica de 800m y 1.500m en Atenas-2004, apareció para encender la antorcha --con algunas dificultades-- convirtiéndose así en su recorrido por las murallas de la conocida atracción turística en la primera relevista de la ciudad sede de los Juegos de 2012.

Un vecino del barrio de 30 años tomó el relevo para llevar la llama hasta donde esperaban el presidente del comité organizador, Sebastian Coe, el secretario de Estado para los Juegos Olímpicos, Hugh Robertson, y el alcalde de Londres Boris Johnson.

"Hoy Londres se convierte en la primera ciudad de la historia a la que se confía la llama olímpica prendida por primera vez por los antiguos griegos", proclamó Johnson recordando que la capital británica ya albergó los Juegos de 1908 y 1948. "Prometo que mantendremos esta llama ardiendo brillantemente".

La llama dormirá esta noche en la Torre, que además de las joyas de la corona británica guarda también en sus entrañas las codiciadas medallas olímpicas que recibirán los atletas durante los Juegos (27 de julio-12 de agosto).

Un merecido descanso para la llama después de una incidentada 63ª jornada de viaje por tierras británicas -con excepción de una breve incursión en Irlanda-, puesto que un adolescente fue detenido por haber arrancado la antorcha de las manos de un relevista en la localidad de Gravesend.

El sábado por la mañana, iniciará su periplo londinense en Greenwich Park, que alberga el observatorio real y el famoso meridiano y es durante los Juegos sede de las pruebas de equitación.

La gimnasta rumana Nadia Comaneci, ganadora de nueve medallas olímpicas en Montreal 76 y Moscú 80, efectuará uno de los relevos más anticipados del día en el espectacular 02 Arena.

La antorcha recorrerá en los próximos siete días las principales sedes olímpicas y atracciones turísticas diseminadas a lo largo y ancho de la capital, antes de hacer su esperada entrada en el estadio olímpico durante la ceremonia de inauguración del 27 de julio.

Encendida como manda la tradición en la ciudad griega de Olimpia en mayo, la llama llegó al Reino Unido el 18 de ese mes procedente de Atenas, tras haberse descartado en esta edición la gira internacional para evitar protestas.

Al día siguiente inició en Land's End, el punto más meridional del país, su recorrido de 70 días y 8.000 millas (12.875 kilómetros).

El primero de los 8.000 relevistas -en su mayoría anónimos y de edades comprendidas entre los 12 y los 100 años- fue el triple campeón olímpico de vela Ben Ainslie.

Pero otros numerosos famosos de diversos ámbitos, todos vestidos con el distintivo chándal de color blanco, se sucedieron a lo largo del recorrido, como el atleta estadounidense Michael Johnson, la nieta de la reina Isabel y amazona Zara Phillips, la cantante will.i.am, el futbolista del Chelsea Didier Droga y la artista Tracey Emin, por citar sólo algunos.

Más de 10 millones de personas salieron ya a las calles en todo el país para ver la antorcha a su paso por más de mil localidades, seis islas y lugares simbólicos como el lago Ness o el monumento prehistórico de Stonehenge, pero la cifra debería aumentar rápidamente en los próximos días.