“Estoy feliz, pero voy por más": Yuberjén Martínez

El pugilista paisa aseguró otra medalla para Colombia en los Juegos de Río de Janeiro, la primera del boxeo desde Seúl 1988. Este viernes luchará ante el cubano Joahnys Argilagos.

Yuberjén Martínez, en la pelea contra el español Samuel Carmona. / AFP
Yuberjén Martínez, en la pelea contra el español Samuel Carmona. / AFP

Desde hace 28 años el boxeo no le daba una medalla olímpica a Colombia. Este miércoles, el antioqueño Yuberjén Harley Martínez Rivas venció, en un combate muy parejo y por decisión dividida, al español Samuel Carmona, con lo que avanzó a las semifinales de la categoría de los 49 kilogramos.

Este viernes, desde las 10:00 a.m., enfrentará al cubano Joahnys Argilagos, campeón mundial juvenil en 2015, por el derecho a disputar el oro.

“Estoy feliz, pero voy por más. Mis padres me enseñaron a no ser conformista”, le dijo a El Espectador en la zona mixta del pabellón 6 de Riocentro, en donde se disputa el campeonato de boxeo de los Juegos de Río 2016.

Nacido en Chigorodó el 1° de noviembre de 1991, llegó a las justas con la seguridad de que se subiría al podio. Con esa meta cumplida, ahora sueña con el oro. “No ha sido fácil, pero estábamos muy preparados para esto y gracias a Dios lo hemos conseguido. Hemos ido escalando peldaños y ya estamos cerca del último escalón”, agregó.

En su estreno Yuberjén le ganó sin dificultad al brasileño Patrick Lourenco. Luego le pasó por encima al filipino Roger Landon. Sin embargo, este miércoles sufrió para superar al español Carmona, en una decisión que bien hubiera podido ser en contra.

“Nos sorprendió. Esperábamos menos de él. Es un buen boxeador y demostró tener gran arresto físico. Diría que dominamos los dos primeros asaltos, pero el tercero Carmona reaccionó. Por fortuna Yuberjén le dio manejo a la pelea y logró esta hazaña para el país”, explicó el cubano Rafael Inzaga, uno de los técnicos de la delegación nacional.

Martínez también admitió que su rival “dejó el alma en el cuadrilátero y no me permitió estar cómodo, aunque siempre me sentí ganador”.

Con respecto al cubano Argilagos, Yuberjén dijo: “Lo conozco. Es un peleador rápido, joven, apenas tiene 19 años, pero tiene experiencia. Igual que yo, estará pensando en ganar, así que va a ser una disputa tremenda”.

A pesar de la victoria, el pugilista paisa no tuvo tiempo para celebrar. Sus entrenadores decidieron que regresara rápido a la villa de deportistas y que siguiera concentrado y enfocado en su labor.

“Ya mañana (jueves) definiremos bien la estrategia a seguir contra el cubano, que es un buen boxeador, al que conocemos bien, con un estilo particular, muy bailarín, poco fajador”, explicó el técnico Iznaga.

Del Urabá para el mundo

Yuberjén, hijo de dos pastores cristianos, Juan y María Neida, se formó como deportista en el Centro de Alto Rendimiento de Apartadó, de donde fue reclutado por los cazatalentos de la Liga de Antioquia.

Antes trabajó de la mano del técnico Abelardo Parra, su descubridor. “Recuerdo que muchas veces Yuber no iba a entrenar. Se perdía semanas enteras porque tenía que trabajar para ayudar en su casa. Lo hacía en una bicicletería o se iba a rebuscar en las bananeras. Cuando no tenía para el transporte, yo le daba $2.000 o cuadraba con el conductor de alguna volqueta para que lo llevara. Siempre supe que iba a llegar muy lejos y le decía que tocaba echar para delante. Acá lo voy a esperar para que celebremos con lo que más le gusta, un buen sancocho de pescado”.

Y aunque ya hay motivos para disfrutar, Yuberjén, quien en 2011 ganó el título nacional y comenzó su camino rumbo a los Juegos Olímpicos, espera sumar más méritos: “Voy por el camino del bien, del cristianismo, de la victoria. Está bien tener grandes aspiraciones y ahora más que nunca creo que puedo darles más alegrías a todos mis compatriotas y a la gente de mi región. La medalla de oro sería algo grandioso para nosotros”, señaló al despedirse de los medios de comunicación, a los que ha impresionado con su carisma y personalidad”.

“Yuberjén es un hombre amable y dicharachero, hablador y generalmente alegre”, dicen sus compañeros de la selección de boxeo, quienes se sienten complacidos con que ya uno de ellos se vaya a subir al podio. Sin embargo, al unísono advierten: “Vienen más medallas para Colombia y para el boxeo”, uno de los deportes insignias del país.