"Falcao es un pichón de crack"

El extécnico de Argentina analiza a la selección de Colombia, que enfrentará a Bolivia en La Paz. "La veo firme a la defensa, con cuatro baluartes", dice.

Ya no oculta las canas debajo de una gorra, como cuando era el entrenador de la selección de Argentina, allá lejos, en la década del noventa. Tampoco las matiza con tintura, tal cual se lo vio en Boca Juniors, hace un lustro, cuando no se cambiaba la camisa y se hacía empolvar la espalda con un talco mágico que hacía las veces de cábala. Está grande Alfio Basile, al borde de cumplir 68 años, el 1° de noviembre. Viejo zorro del fútbol, dice que extraña el día a día, aunque no está desesperado por volver a dirigir. “Si aparece algo importante, vuelvo. Si no, me quedo como estoy, tranquilo. Hay que esperar, no volverse loco”, le cuenta a El Espectador el extécnico del conjunto albiceleste, ese que abandonó a mediados de 2008, cuando la mano venía pesada en las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica 2010. Por eso ahora, cuando se empieza a transitar el camino hacia Brasil 2014, El Coco es una voz más que autorizada para hablar de esta puja por un lugar en la Copa del Mundo.

No duda ni un segundo para responder con esa voz cavernosa, casi de ultratumba, una marca registrada en la vida de este entrenador que fue un rudo marcador central de Racing Club y Huracán en sus años mozos: “Estas eliminatorias son más sencillas que las últimas, porque no compite Brasil”.

¿Está seguro? Los jugadores argentinos no dicen lo mismo. Ellos creen que son las más difíciles de los últimos tiempos…

¿Qué van a ser difíciles? Si no está Brasil. Es más fácil. Se clasifican cuatro equipos y hay una plaza más en un repechaje, lo que supone que serán cinco los suramericanos. Cinco de nueve. Esto es más simple.

Quizá los argentinos lo vivieron de esa manera porque la clasificación se logró con angustia.

Puede ser. Pero estaba Brasil. Había una plaza menos, los nervios te carcomen si las cosas no salen bien de entrada. Encima, Chile y Paraguay arrancaron bien. Y Argentina siempre estuvo tercero, cuarto, tercero, no tenía un lugar asegurado en el podio. Pero ahora, sin Brasil, ¿qué va a ser más difícil? Si ya no podés ni perder el clásico. Esto recién empieza. Hay que mirar más. Vamos a ver qué pasa.

¿Y cómo observó este comienzo de eliminatorias?

Ganaron los locales sin demasiados inconvenientes. No sé si esta va a ser una tendencia de aquí al final. Lo que se vio es que disminuyó el potencial de todos los visitantes. Acá, en el fútbol argentino, ganan los visitantes. Es al revés.

¿Qué equipos lo sorprendieron?

Chile dio una gran cantidad de ventajas. Perú levantó mucho, con Guerrero, Farfán y Pizarro, que le dieron categoría al equipo. Ahora va a ser un adversario difícil. Venezuela, con Ecuador, paró un equipo para jugar en la altura. Es mucho más el equipo titular que el que jugó en Quito. Lo quiero ver contra nosotros. Y Argentina ganó fácil. Se le dieron todas. Con el 4-4-2, contra un conjunto que juega con línea de tres, con espacios, para lo que juegan Messi e Higuaín, fue demasiado. Eso sí, tuvo problemas en defensa. Más allá de la goleada, Chile tuvo posibilidades.

¿Argentina es el principal candidato?

Hay que jugársela. Por el equipo, por la historia, por todo. Y porque no está Brasil, no hay clásico. Si perdés con ellos, te tira la moral abajo. Ah, y Uruguay está firme. Es el único equipo que hace cuatro o cinco años juega de memoria. Corren con ventaja. Y ya ganaron un título, la Copa América. Los veo agrandados, los veo bien.

¿Y a Colombia cómo la ve?

Colombia me encantó con Argentina en la Copa América, el partido que jugaron en Santa Fe. Después, se me vino abajo. El 4-1-4-1 fue un esquema muy inteligente. Pero se me cayó, lo vi mal contra Perú. No sé por qué. El otro equipo que me había dado una buena impresión y después se quedó fue Paraguay. Se le cayeron 4 o 5 líderes. Por algo se fue Martino, bobo no es. No habrá recambio. Jugó la final de la Copa América de casualidad.

¿Qué es lo que más destaca de Colombia, al margen del esquema?

Tiene un jugador maravilloso como Falcao, que es un pichón de crack. La línea de cuatro es muy firme. Los dos centrales son veteranos de guerra, con Yepes manejando todo y Perea colaborando. Creo que le falta algo más de contundencia adelante. Falcao es un fenómeno, pero no tiene acompañamiento. Los volantes no hacen goles. Vamos a ver cómo arranca.

Históricamente era al revés, ¿no?

Claro. Colombia siempre tuvo virtudes de mitad de cancha hacia delante y era flojito atrás. Ahora, en cambio, la veo firme a la defensa, con cuatro baluartes. Son tipos metedores y de experiencia.

Incluso usted sufrió con los jugadores de Colombia del medio hacia delante en aquellas eliminatorias clasificatorias al Mundial de Estados Unidos, ¿no?

Sí, claro. Aquella generación no la consiguen más. Era un equipazo de verdad. Fue el mejor de la historia de Colombia, sin ninguna duda. Y quedaron eliminados con Estados Unidos. No lo podía creer. Si juegan nueve partidos más, los ganan todos. Pero ese día les tocó perder. Es lo que tiene un Mundial. Perdés y te marchás. Aquella Colombia que dirigía Maturana era un equipo para llegar a la final.

¿Evolucionó mucho el fútbol colombiano desde entonces?

Sí, lo veo más táctico. Nosotros decíamos que Colombia, en lugar de hacer fútbol, habitualmente jugaba a la pelotita. Siempre tuvo jugadores con mucha técnica. La camada de los noventa era bárbara. Y jugaban, prácticamente, con un 4-2-2-2. Tenía mucha clase, mucho toque, pero es difícil jugar así ahora, como se jugaba en ese tiempo. Cambió el fútbol y se mejoró Colombia con el Bolillo Gómez. No sé ahora cómo será con Leonel Álvarez. No creo que cambie mucho, si empezaron juntos.

¿Le sorprende que guarde a Falcao en el primer partido y elija a ‘Teo’ Gutiérrez?

¿Cómo que no juega Falcao? Debe ser por la altura de La Paz. Él y Teo son dos goleadores extraordinarios, pero Falcao tiene una gran trayectoria. Pagaron una fortuna por él. No puedo creer que no juegue Falcao. Es un fenómeno.

Y hablando de ‘Teo’, ¿lo asombró su buen rendimiento en el fútbol argentino en un equipo tan exigente como Racing Club, ese que usted conoce tan bien?

Me sorprende porque tiene clase, es un jugador de una gran categoría. Sabía de Gio, a Teo directamente no lo conocía, no tenía idea de quién era hasta que llegó a Argentina. Les mostraron un video y les salió bárbaro a los dirigentes de Racing. Me encanta como juega. Es un goleador fenomenal.

¿Y ‘Gio’ Moreno?

Gio, estando bien, es un fenómeno. Pero estuvo seis meses sin jugar, lesionado y se nota que no está bien, te das cuenta cuando juega. Tiene esa clase, esa cabeza de El Pibe Valderrama.

Colombia tiene a ‘Gio’; Argentina, a Messi. Por lo visto ante Chile ya se metió a la gente en el bolsillo.

Es que los argentinos lo ven todo el tiempo en el Barcelona y lo que hace en ese equipo es una cosa impresionante, va a batir todos los récords de goleador cuando termine su carrera. Nosotros no le tenemos que pedir que juegue como en España. Tiene que hacerlo libre.

Los argentinos querían que la selección jugara como el Barcelona.

No hay que imitar a nadie. Argentina tiene que ir a buscar el partido y ser protagonista, por algo somos potencia mundial.

Se despide El Coco con una reflexión: “El banco de la selección se goza y se sufre. Pero qué lindo que es”. ¿Volverá alguna vez a sentarse en él? Por ahora es difícil. Lo que busca Basile, este maestro del fútbol, es un equipo para llevar su librito.