Fehaid Aldeehani, un oro independiente

Nacido en Kuwait hace 49 años, Fehaid Aldeehani celebró a lo grande en los Olímpicos de Río, donde también participa una delegación de refugiados.

Fehaid Aldeehani, de Kuwait, celebra la conquista de la medalla de oro en los Olímpicos de Río. / EFE

Fehaid Aldeehani, nacido en Kuwait hace 49 años y que en Río 2016 compite como deportista olímpico independiente, logró ayer la medalla de oro en la prueba de doble trap de tiro, el tercer metal de su cuenta en unos Juegos Olímpicos.

Aldeehani, quien hace cuatro años en Londres fue medallista de bronce en foso olímpico y hace 16 en Sydney en doble trap (las únicas medallas olímpicas de la historia de Kuwait), superó en la final por el oro al italiano Marco Innocenti por 26-24.

Militar de profesión, Fehaid Aldeehani compite en Río como deportista independiente porque su país, Kuwait, está sancionado por el Comité Olímpico Internacional por interferencias del gobierno en el deporte.

En la ceremonia inaugural fue invitado por el COI para portar la bandera olímpica, pero declinó tal ofrecimiento. “Soy un oficial del ejército de mi país y no portaré más bandera que la de Kuwait”, dijo entonces.

Aldeehani, además de su gran talento para el tiro, ha demostrado ser un hombre de carácter, el mismo que ha sacado a relucir cada vez que ha tomado su arma para un competencia y obtener grandes resultados. Lo demostró en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 y Londres 2012, justas en los que obtuvo la medalla de bronce, convirtiéndose en el único deportista de Kuwait en ganar una presea olímpica. Pero a pesar de sus gestas, el de ayer fue su mayor logro y quizá el más grande en la historia del deporte de Kuwait.

En 1992 fue el primer año en el que un atleta compitió como independiente en unos Juegos Olímpicos. Competidores de Yugoslavia y Macedonia participaron bajo la bandera olímpica debido a la situación política en los Balcanes. En 2000, los atletas de Timor Oriental eran independientes, ya que su país aún no había formado una federación. En 2012, los atletas de las Antillas Holandesas recientemente disueltas y un atleta del recién formado Sudán del Sur jugaron bajo esa bandera. Y en 2014, tres atletas indios participaron en los Juegos Olímpicos de Invierno como independientes debido a la suspensión de ese país del COI.

En Río también participa un equipo de refugiados. Allí están los judocas Popole Misenga y Yolande Mabika, que llegaron a competir por su país de origen, la República Democrática del Congo, pero que tuvieron que buscar asilo en Brasil en 2013 debido a la insostenible situación que se vivía en su país. Ambos hablan en portugués, su idioma de adopción que han aprendido en estos tres años en Brasil, aunque su idioma natal era el francés.

También están el nadador sirio Rei Amis, que dejó su país con sólo una pequeña maleta, así como la también nadadora Yusra Mardini, quien actualmente reside en Alemania.

“El Equipo Olímpico de Refugiados es un equipo que no conoce la desesperanza”, dijo el nadador sirio Rei Amis.

Expresar en unas pocas palabras sus sentimientos por poder participar en los Juegos Olímpicos no es algo sencillo para los diez deportistas: “Tenemos una voluntad de hierro, pero también nos sentimos muy tristes por las guerras que rompen nuestros países. Aún así, no nos damos por vencidos, la guerra no ha matado nuestro espíritu deportivo. Siempre me digo a mí mismo: No desesperes, no te rindas y llegarás a la meta”, aseguró Amis.

“Nosotros ahora representamos a la mejor bandera del mundo, la que une a todos los países, la bandera olímpica”, dijo Yusra Mardini.

 

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