LosPetitFellas y su pequeño universo

hace 16 mins

Freddy Guarín: "Estamos muy mentalizados"

El mediocampista, convocado para el partido frente a Bolivia, confía en que el equipo nacional vuelva a un mundial. "Es ahora", afirma.

“¿Se siente más a gusto de volante central o por un extremo?”, le preguntan.

Inmediatamente, el semblante le cambia: se vuelve adusto, severo, casi malhumorado. La molestia del gesto hace que la respuesta tarde. Freddy Guarín detesta la pregunta.

“Es cansona”, dice. Sin embargo, ensaya una réplica (otra). “Me acostumbré a hacer de volante ocho”, afirma. “Pero soy un jugador que, independientemente de la posición, está dispuesto a darlo todo en la selección”.

Guarín lo sabe. Aún más, lo comprende. Afianzado desde hace tiempo en el fútbol europeo (primero en Francia y luego en Portugal), el volante ha desarrollado su versatilidad. Antes con André Villas-Boas y ahora con Vitor Pereira, el boyacense convirtió la banda derecha en un lugar en el mundo, casi en un hogar. La potencia y la velocidad le han permitido explorar una faceta distinta a la del mediocampista central que despuntó con su juego, hace ya algunos años, en Envigado.

Convocado por el técnico Leonel Álvarez para el debut de Colombia en las eliminatorias, el 11 de octubre frente a Bolivia, el de Puerto Boyacá no oculta su alegría, aunque en su caso se trate de una emoción seria, sostenida en la compostura del rostro y en la consistencia de cada palabra. “Estoy bien, muy contento”, admite. “Ya el simple hecho de venir a mi país, a la selección, me llena de mucho orgullo y felicidad. Claro, llegué tomando responsabilidad de lo que queremos como equipo y de lo que tenemos enfrente. También espero que cada uno demuestre lo que ha hecho con sus clubes”.

El volante, que no evita hablar de su brillante presente lusitano (“llevo tres años, ya he dado cosas importantes al club, y viceversa, y espero seguirle entregando alegrías, goles y títulos”), tiene clara la misión en La Paz. “Ahora lo importante allá es ganar y darle esa felicidad al país”, señala.

Para hacerlo, entrena fuerte, como visualizando en cada movimiento la convicción de una victoria. Álvarez habla, grita. “Así es como vamos a vencer en Bolivia”, arenga. Guarín entonces toma aire: habrá que ir con más de lo usual para lograrlo.

“No hay mucho de qué hablar aparte de lo que el técnico quiere”, admite. El jugador parece volver a una expresión que el estratega paisa ya empezó a patentar: trabajo acumulado. “Hay que convencernos de que hay que correr el doble de lo que normalmente hacemos”, apunta. “Estamos muy preparados. Con la mayoría de ellos llevamos un tiempo muy importante de trabajo”.

Sin embargo, Guarín no deja de ser cauto. “Estamos muy mentalizados de que podemos, pero hay que tener en cuenta que no será fácil y que el trabajo de estos días va a ser muy importante, sobre todo el conocimiento de los nuevos jugadores, la confianza para poder llegar con esa actitud ganadora al encuentro”. Como clave específica, se refiere al manejo de la pelota. “Creo que va a ser esencial el manejo del balón y no perderlo. Sentir que estamos un poco de locales y tener la convicción de tocar mucho, de fatigarlos, y tener la decisión de ir a marcar goles”.

Desde luego, la media distancia es otra arma a tener en cuenta. “No sólo yo. Hoy en día tenemos a Dorlan Pabón, a Abel Aguilar, a Carlos Sánchez, jugadores que le pegan muy bien al balón y que, en realidad, van a ser muy importantes, porque en una de esas nos podemos encontrar uno, dos o tres goles y llevarnos el partido. Ahora bien, antes de todo tenemos que correr”.

De Bolivia, dice, habrá que tener precaución con el ambiente del estadio Hernán Siles Zuazo. “La localía es lo más difícil de ellos. En esa condición, ese equipo demostró mucha jerarquía, confianza contra los grandes, y creo que va a ser fundamental manejar eso”.

Preguntado por la continuidad del proceso, el volante responde sin sobresaltos: “No, cambios no hemos notado. Leonel tiene ese conocimiento que nos dejó Hernán, y lo entendemos muy bien. Simplemente aceptar lo que él desea y saber llevarlo al campo”, aclara. Aparte de eso, prefiere no quejarse por los tiempos de trabajo (“es lo que tenemos, lo que nos da la Fifa, y hay que acoplarnos”) y resaltar la dificultad de esta eliminatoria, aun pese al lugar adicional por la ausencia de Brasil. “Con un cupo más, va a ser todavía de mucha más aspiración para selecciones como Venezuela, Bolivia y Perú”.

De cualquier modo, Guarín ya ha disputado mundiales. Aunque lucha por llegar a uno, logró grabar su nombre en la historia de tres competiciones orbitales de la década pasada. Todas de menores, claro. Pese a eso, el dato es significativo. En esos torneos, el volante compartió con ocho (Christian Zapata, Pablo Armero, Abel Aguilar, Camilo Zúñiga, Christian Marrugo, David Ospina, Dayro Moreno, Radamel Falcao) de los 24 jugadores hoy concentrados para buscar el regreso a un mundial de mayores.

“Trabajo acumulado”, diría Álvarez.

“Es ahora”, prefiere confirmar Guarín. “El Mundial lo estamos viviendo desde ya, desde este debut. Es un proceso que nos da la confianza de poder decir que ha sido positivo, pero Brasil 2014 viene en este primer encuentro. La ilusión, el deseo y el sueño lo tenemos todos”.