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Katherine Tapia, la guardiana del arco de Atlético Nacional

La familia de la cordobesa no la apoyaba en su deseo de ser futbolista y debía ir a los entrenamientos a escondidas. Cuidó niños y hasta limpió casas para conseguir dinero y comprar elementos claves en este deporte. Después de ser Agente del Esmad, pasó a cuidar los tres palos del club verdolaga.

Paula Casas Mogollón

31 de octubre de 2020 - 03:14 p. m.
La familia de la cordobesa no la apoyaba en su deseo de ser futbolista y debía ir a los entrenamientos a escondidas. Cuidó niños y hasta limpió casas para conseguir dinero y comprar elementos claves en este deporte. Después de ser Agente del Esmad, pasó a cuidar los tres palos del club verdolaga.
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