
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El técnico Paulo Autuori llegó al banquillo de Atlético Nacional a finales del año pasado con la expectativa de reforzar el plantel y pelear este año el ingreso a la fase de grupos de la Copa Libertadores de América y el título de la Liga Águila.
Consideraba que al plantel, que venía trabajando con Hernán Darío Herrera y que le ganó la final de la Copa Colombia al Once Caldas, había que incorporarle al menos un defensa central, un volante creativo y un par de delanteros de recorrido, pero la sanción que le impidió al club antioqueño fichar jugadores a comienzos de año, debido al conflicto con el Cortuluá en el caso de Fernando Uribe, cambió sus planes.
Nacional no se pudo reforzar como él quería y debió apostarles a los jugadores que estaban en la nómina y a algunos que tenía prestados en otros clubes. Con el torneo a punto de comenzar pudo fichar al argentino Hernán Barcos, al uruguayo Pablo Cepellini y al arquero José Fernando Cuadrado.
Pero en los 14 partidos oficiales que ha disputado, 12 por Liga y dos del torneo continental, no ha tenido un buen rendimiento. Quedó eliminado del torneo continental en la definición por penaltis con Libertad de Paraguay. Y a nivel local suma apenas tres triunfos y seis empates, con igual número de derrotas, ha marcado 13 goles y recibido 12. Por ahora está fuera de los ocho y el fin de semana cayó en casa ante el Deportivo Pasto.
Lo bueno es que el técnico Paulo Autuori no se dice mentiras y tiene clara la situación. “Nos ha faltado mayor claridad para generar juego y paciencia a la hora de definir. Les pido excusas a los aficionados, porque no jugamos bien. Este es un grupo en formación, con mucha juventud y poco tiempo para trabajar, porque estamos jugando muy seguido. Toda idea, para ser implementada, necesita repeticiones y entrenamiento”.
“Todos estamos avergonzados porque no jugamos al nivel técnico, táctico, físico y mental que se esperaba, pero la nómina es corta y eso también nos ha afectado”, agregó el brasileño.
Alexis García, en cambio, está feliz con el momento del Deportivo Pasto, que con su triunfo 1-0 del sábado en el Atanasio Girardot completó cuatro triunfos en línea, nada menos que contra Cali, Once Caldas, Millonarios y Nacional.
“Acá tenemos un norte, unos códigos, unas reglas que debemos seguir. La idea poco a poco ha ido calando en el plantel y por fortuna los muchachos la han entendido. Falta mucho más, pero los resultado muestran que vamos por buen camino. El equipo tiene identidad e intenta jugar bien; por momentos lo ha conseguido”, señaló el estratega chocoano, cuya carrera como futbolista y entrenador ha estado muy ligada a las ciudades de Medellín y Manizales, aunque sus mejores campañas en el banquillo las cumplió con Equidad.
Los dos líderes del torneo, Júnior y Tolima, son equipos con procesos más largos. Aunque Luis Fernando Suárez llegó en enero a Barranquilla, la mayoría de los jugadores llevan varios años en el club tiburón, el que mejor juega en el país. Por el lado de los pijaos, Alberto Gamero lleva varios años en Ibagué y ha logrado ponerle su sello al equipo, siempre sólido y confiable en defensa y con alternativas de la mitad para adelante.