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El ‘paragua' llegó a la ciudad de Pasto y lo primero que hizo al saltar al terreno de juego fue abrazarse con sus ex compañeros de equipo. Sin embargo tan pronto empezó el partido, el delantero, ahora al servicio de Nacional, dejó a un lado los sentimientos y se encargó no sólo de darle esperanzas a los hinchas paisas con la entrada a los cuadrangulares, sino que además sepultó las aspiraciones de los nariñenses por lograr el mismo objetivo.
Aunque Nacional volvió a mostrar su falta de orden e ideas en el medio campo, eso no fue impedimento para que Villagra se luciera ante el público que en otrora se cansó de gritar sus goles.
Tras un primer tiempo que sólo sirvió para destacar la actuación del portero verdolaga David Ospina y del zaguero central, Humberto Mendoza; el delantero paraguayo se encargó de protagonizar la jugada del encuentro al tomar un balón en la mitad de la cancha y dirigirse al arco contrario, no sin antes dejar varios rivales regados en el camino. Al ingresar al área soltó un potente remate imposible de detener para el guardameta Milton Patiño.
El tanto logrado al minuto 49 fue suficiente para dejar sin reacción a los locales, quienes pese a su esfuerzo por intentar vulnerar la resistencia verdolaga, nada pudieron hacer.
Al final la victoria fue verde y la frustración, pastusa. Nacional llegó a 22 puntos y de momento se logró colar entre los ocho primeros equipos de la clasificación. Pasto entre tanto quedó con 19 unidades y sin opciones matemáticas de avanzar a la siguiente fase.
Los dirigidos por Óscar Héctor Quintabani deberán seguir con su marcha triunfal de las últimas jornadas si desean conservar su cupo entre los ocho semifinalistas. En la próxima fecha recibirán en su casa al Chicó y finalizarán en Neiva ante el Atlético Huila. La consigna se mantiene: no perder ningún punto para poder clasificar.