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Van y vienen

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Hernán Peláez Restrepo
31 de enero de 2021 - 02:00 a. m.
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Todavía no vienen las vacunas y todos con los brazos listos para recibirlas. Es probable que antes de abril, según leo y oigo, el medicamento llegue trayendo esperanzas de vida.

Tampoco, ya para entrar en el tema del fútbol, el público y por precaución, no aparecerá aún en los estadios. Es probable que la pasión de los hinchas por sus equipos y figuras no haya menguado, aunque es evidente que la costumbre de apreciarlo y compararlo en la pantalla pequeña incida en ciertos cambios de comportamiento. El receso en las manifestaciones de las llamadas barras quién sabe cuáles alteraciones traerá en sus integrantes.

Ni vacunas ni público disfrutando del fútbol están próximos a aparecer. Una metamorfosis se puede palpar y solo la respuesta está en aquella manida frase de fuerza mayor.

En los actuales equipos nuestros le están apostando a transferir al exterior algún jugador con cierto talento y con espíritu de sacrificio. En ese rubro el Deportivo Cali recaudó unos buenos dólares por la salida de Déiber Caicedo a la MLS y podría conseguir algo más si se concreta la salida de Agustín Palavecino. Por lo visto, la MLS es la tendencia. Claro que la plataforma del fútbol argentino es más productiva que la estadounidense, aunque esta sí paga, y cumplidamente.

Ese hecho pone al Deportes Tolima a evaluar y sopesar las cifras que rondan en la probable ida de Jáminton Campaz. Creo que en estos tres casos está la inyección económica para dos equipos: Cali y Tolima. Los demás se van por reencauchar jugadores y en lo posible libres que llaman.

Ahora, si los equipos argentinos tienen fama bien ganada de malos pagadores, los brasileños Palmeiras y Santos, por citar dos ejemplos, van por camino similar. Menos mal recibirán buen premio por haber llegado a la final de la Copa Libertadores. Para seguir el hilo del título de estas líneas, vienen pocos refuerzos de la casa y de afuera discretos futbolistas, respondiendo a la crítica situación económica.

Van y vienen los rumores de traspasos y llegan jugadores de recorrido con algún prestigio, como Fredy Guarín y Fernando Uribe, intentando despertar expectativas y, por supuesto, ilusiones. Otros regresan porque salieron jóvenes y biches, y sufrieron en carne propia la decepción de no lograr sus metas. Otros, como el venezolano Faríñez, suplente en Lens, conocen ya la frustración y confía en alguna oportunidad que le brinde Lecca, el arquero titular. En cambio Dinneno en México y Cano en Brasil ayudan a los famosos empresarios a mirar hacia nuestro fútbol, gracias a sus goles.

Otros se fueron y han logrado consolidar una historia en ligas grandes, como Juan Guillermo Cuadrado, Duván Zapata, Luis F. Muriel, David Ospina, Santos Borré, Morelos, los que están en Boca Juniors, y Arboleda y Cuero en Banfield se logran mantener en la vitrina internacional. No son muchos, aunque Mina y James están en la mejor Liga, para ver al menos.

Van y vienen. Noticias buenas y de las otras. Y acá seguiremos confiando en la vacuna, en estadios mejores y un fútbol que ojalá siga creciendo muy a pesar de la dirigencia actual, enquistada en el tramado del balón.

 

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