Publicidad

Once Caldas

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Luis Fernando Montoya
28 de enero de 2021 - 02:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

“El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas”, Goethe.

El blanco blanco de Manizales inició el camino en la Liga colombiana con resultados acordes a la conformación de la nómina para este torneo, con un empate de visitante y una derrota de local frente al Atlético Júnior.

Los individuos son la materia prima fundamental de los equipos y los grandes se construyen con combinaciones de gran talento individual. La composición es el factor básico más determinante de su eficacia. No se puede ganar sin las personas adecuadas, pero se puede perder con ellas. En consecuencia, seleccionar y retener el talento adecuado es básico para desarrollar superequipos.

El Once Caldas se ganó un prestigio a nivel internacional siendo campeón de la Copa Libertadores en 2004 y subcampeón Intercontinental de Clubes en el mismo año, por eso está obligado a hacer campañas dignas a lo conseguido.

Hace varios años que el equipo ha bajado de nivel por diferentes motivos. Es hora de volver a recuperar lo perdido, y para eso es fundamental que los directivos le digan a la gran afición del equipo del alma si desean ser protagonistas o simplemente participantes en la Liga. De acuerdo con esa premisa, se conformará el equipo y se plantearán los objetivos pertinentes.

Actualmente contrataron a un hombre del fútbol, con experiencia, como el profesor Eduardo Lara, pero a él solo le quedará muy difícil si no tiene una nómina a la altura del reto y verdaderamente competitiva, porque en el momento vemos un plantel con jugadores sin mucha experiencia, la mayoría en proceso de formación personal y profesional. De ahí los altibajos durante los partidos. Jugadores como Gerardo Ortiz y Sebastián Hernández tratan de ayudar a los juveniles, pero les queda muy complicado llevar todo el peso de la competencia.

Esperamos que el equipo de la linda ciudad de Manizales vuelva a vivir las grandes gestas como la de 2004. Su gran afición y la gente en general quieren volver a sentir y cantar ese “Ay Manizales del alma”.

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.