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hace 34 mins

Dinenno, la apuesta que le salió al Deportivo Cali

El delantero de 24 años llegó al país luego de triunfar en Ecuador. En diálogo con El Espectador, habló de su historia y de su adaptación al fútbol colombiano. Con el que le hizo el sábado a Rionegro, llegó a 13 goles en esta Liga Águila.

Juan Dinenno, goleador del Deportivo Cali. / Gustavo Torrijos
El argentino Juan Ignacio Dinenno.Gustavo Torrijos-El Espectador

Después de lograr el ascenso a la primera división de Argentina con Temperley, Juan Ignacio Dinenno se alejó de su buen amigo Fabián Sambueza. Él pasó a Aldosivi, mientras que Fabián llegó a jugar al Deportivo Cali. Fue en ese momento, a mediados de 2015, cuando supo del equipo colombiano y comenzó a interesarle el rendimiento, por lo que pudiera hacer su compatriota. “Hablábamos seguido y él me contaba cómo eran las cosas. Por Internet seguía algunos juegos y realmente me llamaba la atención todo el entorno”, dice.

Mientras Sambueza se consolidó como figura del equipo vallecaucano, él hizo lo propio en Ecuador. Primero siendo goleador en Cuenca y luego en Barcelona, clubes con los que anotó más de 40 goles. En el momento que cambió de Cuenca a Barcelona, en 2017, le llegó la primera posibilidad de vestirse con la camiseta verde del cuadro azucarero, pero prefirió esperar.

A finales de 2018, una vez más, el Cali fue tras él. “Había una propuesta mayor para Juan de un equipo de Brasil. Cali no podía igualarla, sin embargo, lo que lo convenció de aceptar nuestra oferta fue que acá sería nuestro delantero número uno, mientras que en el club brasileño tendría que luchar el puesto con cuatro hombres más”, destaca el presidente del Cali, Juan Fernando Mejía, en diálogo con El Espectador.

Juan no necesitó adaptación. Todo fue rápido. Le consiguieron una casa cerca del lugar de la sede deportiva del club, en donde vive con su esposa y su hijo de 10 meses, Lorenzo, quien llegó a cambiarle su vida. En poco tiempo se ha ganado el derecho a ser uno de los referentes del plantel dirigido por su compatriota Lucas Pusineri. “Él es uno de los cuatro capitanes (junto a Camilo Vargas, Matías Cabrera y Juan Camilo Angulo), que se encargan de hablar conmigo, cuadrar los premios y los temas del día a día. Es un tipo que entiende cómo es la estructura de una organización deportiva, profesional, y por eso y sus goles (lleva 13 en la liga) haremos la opción de compra por el 50 % de sus derechos deportivos al Racing de Argentina”, explicó el presidente Mejía.

El delantero de 24 años habló con El Espectador sobre su carrera deportiva y su adaptación al fútbol colombiano, en donde se ha convertido en una de las grandes figuras del torneo.

¿Cuáles son sus primeros recuerdos con una pelota en los pies?

El cariño por el deporte me lo inculcaron en casa. Claudio, mi padre, fue arquero y siempre ha sido un apasionado por el fútbol. Él llegó a atajar en cuarta división, pero un día tuvo que elegir si el fútbol o el estudio, y ganó lo segundo. Desde chico fui futbolero.

¿Siempre ha sido un hombre familiar?

Nací en 1994 en Rosario (Argentina) en una familia amorosa. Fui el primer hijo de Claudio y Patricia, y el primer nieto de mis abuelos. Fui muy mimado hasta que nació mi hermano Martín, y ahí se equilibró todo. Me enseñaron el valor de la familia de respetar ese espacio. Ahora soy igual con mi novia y mi hijo Lorenzo, de 10 meses.

¿Cómo comenzó en el fútbol?

Íbamos en familia al Club Atlético Provincial. Ahí empecé a formarme. Hice amigos, entendí que lo que quería hacer en la vida era vivir del fútbol e incluso fue en donde descubrí mi posición de delantero.

¿Cómo fue eso?

En un partido, cuanto tenía cuatro o cinco años, anoté dos goles y al sentir esa alegría quise ser siempre el que les daba las victorias a mis equipos.

¿Cómo se dio su paso a Racing de Avellaneda?

Tenía 15 años cuando me llegó la opción de ir a vivir solo a la ciudad de Buenos Aires para comenzar mi proceso de formación con Racing. Para mí no fue tan difícil, porque disfrutaba de todos los entrenamientos y de compartir con amigos, pero para mis papás y mi abuelo fue un drama. La llegada a ese club se dio luego de unas pruebas con Atlético Provincial, en las que me destaqué y por eso se me abrieron las puertas del club de Avellaneda.

¿Su sueño de ser futbolista, era el deseo frustrado de su padre?

Para él no llegar a ser arquero profesional fue un momento duro, pero él se decidió por trabajar para la familia y eso hoy en día es algo que nos llena de orgullo a todos. En mi caso, creo que el sueño no fue heredado, sino algo personal. Porque a mí no me obligaron a ir a entrenar, fue algo que fui pidiendo y ellos simplemente me apoyaron.

¿Quiénes eran sus referentes?

Uno comienza a valorar a los jugadores que ocupan la misma posición de uno. En mi caso, me gustaban los movimientos de Hernán Crespo y Diego Milito, quien además era ídolo de Racing.

¿Por ser de Racing, conoció a Colombia por Gerardo Bedoya y Álex Viveros, que triunfaron allá?

Quién de Racing no recuerda ese gol de Bedoya que dio un título después de tanto tiempo. Uno sabía de la calidad de los jugadores colombianos. Pero realmente el momento que me llevó a interesarme por el torneo de acá fue cuando mi amigo Fabián Sambueza vino a jugar aquí. Ahí seguía la Liga y los partidos de este equipo.

¿Pudo venir al Deportivo Cali antes?

Sí. Ya me habían buscado, pero en ese momento la competencia con los delanteros era dura y ya estaba consolidado en el fútbol de Ecuador, así que preferí seguir allá. Sin embargo, dejé la puerta abierta y por eso finalmente terminé llegando.

¿Cómo es su vida en Cali?

Tranquila. Es una linda ciudad y la gente es espectacular. Me gusta estar en casa disfrutando de mi hijo Lorenzo y de mi novia. Tenemos partidos muy seguidos, por lo que hay que estar en concentraciones. Ser papá es algo emocionante, es un sentimiento muy lindo. Trato de aprovechar todo el tiempo que puedo tener con él.

Más allá de ser buen papá, ¿qué más hace?

Trato de enfocarme mucho en el descanso, en lo que es el entrenamiento invisible, que es la buena alimentación, el buen descanso, dormir bien y hacer estiramientos por las tardes. Todo eso que me favorece para estar recuperado, teniendo en cuenta la cantidad de juegos seguidos. Me gusta oír rock y leer libros… leo de todo, desde libros de espiritualidad hasta novelas policiacas.

¿Cuáles son sus objetivos a futuro?

Sé que mantenerse en un buen nivel es lo más complicado en el fútbol. Ahora estoy viviendo un buen momento, así que lo único que quiero hacer es disfrutar eso. Más allá de tener el sueño de ir a una liga grande de Europa, lo que más quiero es seguir por esta buena racha de goles y ser campeón con el Cali.

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2019-04-29T06:23:40-05:00

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2019-04-29T06:28:09-05:00

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Luís Guillermo Montenegro

Fútbol colombiano

Dinenno, la apuesta que le salió al Deportivo Cali

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