Habrá decisión antes del 24 de enero

El fútbol profesional en San Andrés está en duda

Aunque el Real Santander ya oficializó legal y públicamente el cambio de nombre, logo y uniforme que ahora le dará vida al Real San Andrés, los acuerdos que se adelantaban entre sus directivas y el gobierno de la isla son inciertos.

Ayer, el Club Real San Andrés (antiguo Real Santander) cumplió 13 años de fundación. @realsantanderp

En el calendario del Torneo Águila 2019 aparece el nombre del club Real San Andrés, que debutará el 2 de febrero como visitante de Popayán y el 16 jugará como local contra Orsomarso, en el estadio Erwin O’Neill. Será la primera vez en la historia que se juegue oficialmente fútbol profesional en la isla, lo que ha provocado una gran expectativa en la población.

Sin embargo, aunque haya fechas, nuevo uniforme, escudo y razón social, el equipo todavía entrena en su antigua sede, en Floridablanca (Santander), y la actual Gobernación de San Andrés no ha materializado su apoyo.

Precisamente este viernes, Gustavo Núñez, máximo accionista del club, se reúne con Juan Herrera, gobernador encargado, para revisar el convenio que firmó su antecesor, Alain Manjarrés, según el cual ese departamento cubriría los gastos de alojamiento, alimentación y funcionamiento del equipo.

La petición fue evaluada por dirigentes de la región, quienes la aceptaron y llegaron a consensos. Por ejemplo, se propuso la inclusión de jugadores isleños en la plantilla profesional del club para fomentar dicha práctica en los talentos jóvenes; sin embargo, esto será progresivo. En este momento hay cinco juveniles preseleccionados que están en pruebas, mientras siete ya hacen parte del equipo sub-20.

Inicialmente el acuerdo es por tres años, pero la intención de Núñez es “trasladarnos definitivamente, hacer una sede deportiva para los raizales, colaborar y aportar nuestro grano de arena al fútbol de la isla a partir de nuestra experiencia. La colaboración de la comunidad y de los patrocinadores será fundamental porque estamos comenzando desde cero”.

Al respecto, el exgobernador Alain Manjarrés, quien hizo la negociación, le dijo a El Espectador que una ordenanza de la Asamblea determinó el monto de inversión para el deporte en el archipiélago en 2019 y “aprobó $1.500 millones para el equipo profesional de la B”.

El club Real Santander juega en la segunda división desde 2006 y actuaba como local en el estadio Álvaro Gómez Hurtado, de Floridablanca. En las últimas temporadas ha afrontado una delicada crisis económica, razón por la cual sus socios buscaron opciones para cambiar de sede. Desestimaron ofertas de Yopal y Sincelejo porque consideraron que radicarse en San Andrés tendría mayor impacto. Después de varios estudios de factibilidad, el acuerdo se concretó y, tras todos los trámites legales, la Dimayor lo avaló.

“Tuvimos una buena química con la Liga de Fútbol de San Andrés, especialmente con su presidente, Lyle Newball. Hemos tratado de sacar adelante el proyecto”, explica Núñez.

Aunque todo va bien, no dejan de aparecer obstáculos, pues habrá que ver si la actual gobernación cumple con los compromisos que adquirió la anterior administración. “Está todo por hacer, no es tanto el presente sino el futuro. Vamos por buen camino, pero no dejan de aparecer obstáculos. Lo importante es que siga la disposición. Ya hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance, pero necesitamos que ellos vayan a nuestro ritmo”, agrega Núñez.

El pasado 13 de diciembre, una delegación de Dimayor encabezada por el gerente Iván Novella visitó el estadio Erwin O’Neill e hizo algunas recomendaciones para que cumpliera con los requisitos técnicos y de seguridad y se pueda jugar allí. En realidad no se necesitan grandes remodelaciones, por lo que en el escenario, que tiene gramilla sintética, iluminación artificial y capacidad para unas 5.000 personas, Real San Andrés jugaría siete fechas en el primer semestre de 2019, siempre y cuando el gobierno local ratifique su compromiso y apoye económicamente al club.