Millonarios, a sumar de visitante

El resurgir de Duvier Riascos

El delantero espera ser clave en el duelo de este sábado (7:45 p.m., por Win) entre Millonarios y Once Caldas por la fecha 16 de la Liga Águila.

El delantero Duvier Riascos lleva cuatro anotaciones con Millonarios y espera seguir siendo clave en esta campaña del club embajador. / Gustavo Torrijos - El Espectador

La noche del sábado 11 de marzo de este año fue especial para el delantero albiazul Duvier Riascos. Tras ocho largos meses sin jugar, volvía a ser titular, nada menos que frente a América, uno de los clubes históricos de Colombia, ese que le dio la oportunidad de saltar al fútbol profesional en 2005.

Con apenas ocho minutos en la cancha, el atacante de 30 años recibió un balón en el medio campo, avanzó y remató con potencia al arco. Ninguno de los 33 mil aficionados en El Campín celebró con tanta efusividad la anotación como Riascos. La última vez que había anotado fue el 12 de junio de 2016, en la victoria 3-2 de Cruzeiro ante Atlético Mineiro.

“Ese tanto significó demasiado para mí, porque llevaba largo tiempo sin saber qué era un gol. En ese momento me desahogué y creo que se notó en mi celebración. Además, estoy acostumbrado a marcar goles en los equipos por los que paso”, le comentó el jugador a El Espectador.

Con esa anotación, Riascos revivió los buenos momentos que tuvo en Tijuana, de México, donde fue figura y hasta hizo el gol con el que salió campeón en el torneo apertura de 2012.

“Ese fue el mejor momento de mi carrera, poder aportarle a mi equipo en una final y más de visitante. Es algo que no sólo voy a recordar toda la vida, sino también los hinchas, incluso muchos de ellos aún me escriben y me recuerdan con mucho cariño”, señaló el delantero.

Riascos no sólo tuvo un paso exitoso por la liga mexicana, también lo hizo en la china con el Shanghai Shenhua, en el que marcó 20 goles en 28 partidos y obtuvo el título de goleador y el de mejor jugador de la Super Liga en 2010.

“Recuerdo mucho mi paso por allá porque, a pesar de que no era tan reconocida en esa época, me fue muy bien y me adapté fácil. Además, me salieron las cosas de la mejor manera en todos los aspectos, aunque me quedó un sinsabor por no alcanzar el título; nos faltaron dos o tres puntos para lograrlo”, recordó el bonaverense.

Sin embargo, no todo en la vida de Riascos ha sido color de rosa. Aunque asegura que la liga de Brasil, al igual que las de México y China, fueron las que tuvieron la mejor versión de él, en el brasileirao tuvo uno de los peores momentos de su carrera futbolística: descender con Vasco da Gama.

“Fue muy triste, porque nadie quiere llegar a ese punto. Yo venía de Cruzeiro y el equipo ya había iniciado mal y tenía una mala racha, que siguió por unas cuantas fechas. Cambiamos de técnico y empezamos a ganar y a ganar. Aunque tuvimos un récord de 15 fechas sin perder, no alcanzó para salvar la temporada”, aseguró Riascos.

En la segunda división de Brasil, tuvo una destacada presentación. Anotó 17 goles en 49 partidos y llamó la atención del equipo que tenía sus derechos: el Cruzeiro. Con esta nueva oportunidad, Riascos llegó a creer que iba a seguir marcando historia en el país de la samba, pero no fue así.

Por un altercado con el cuerpo técnico fue apartado de la plantilla principal y con el paso del tiempo, prácticamente, fue borrado del mundo de la pecosa. Sin embargo, él quería seguir jugando y regresó a Cali para entrenar y no perder el ritmo, mientras esperaba que algún equipo se interesara en sus servicios.

“La verdad, ya dejé lo de Cruzeiro atrás; fue una experiencia amarga, pero de la cual me quedó una enseñanza. En ese tiempo no quise caer en la desesperación mientras esperaba, hasta que un día Millonarios me hizo saber que estaba interesado en mí y acepté; además, es un club al que soñé llegar y ahora se me dio la oportunidad”, añadió el delantero.

Con el equipo albiazul suma cuatro anotaciones en 10 partidos y espera seguir aportando para llegar a disputar una final, aunque asegura que primero deben enfocarse en clasificar a los cuartos de final.