El turno de “Rufay” Zapata en el arco cardenal

Tras la lesión de Leandro Castellanos, Róbinson Zapata tapará el resto de la temporada. Este sábado (7:00 p.m.) se define el primer finalista de la Liga Águila entre Santa Fe y Tolima

Róbinson Zapata. / AFP

“Yo creo que ya quedo descartado para lo que resta de la temporada”, pronunció con voz suave y gestos de dolor Leandro Castellanos, arquero titular de Independiente Santa Fe, luego del triunfo 1-0 sobre Deportes Tolima en el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué. Sufrió un desgarro de aductor y glúteo, que no lo dejó terminar el juego de ida de la semifinal de la Liga Águila. Casi sin poder caminar, ayudado por miembros del cuerpo técnico del equipo cardenal, se subió al bus y antes soltó una frase de respaldo para su amigo Róbinson Zapata, quien tendrá la responsabilidad de ser el titular para lo que resta del año. “Afortunadamente está Róbinson. El viejo es un grande”.

El viejo, como le dice de cariño, se ha sabido ganar el respeto de la hinchada santafereña y de sus compañeros. Llegó al equipo capitalino en 2014 y no sólo ha obtenido seis títulos, sino que se ha consolidado como uno de los grandes líderes de la plantilla. Es como un técnico más. Sus 39 años y su trayectoria le dan credibilidad ante sus compañeros y por eso lo que él diga se hace. Habitualmente le toca estar en el banco de suplentes y desde ahí da indicaciones, anima a los futbolistas y regaña cuando ve que algo se hace mal.

Es un PROFESIONAL. Así, en mayúsculas. Por más que su carrera como futbolista esté cerca de terminar, vive el día a día con la intensidad de un juvenil. Se preocupa por su físico y por eso, cuando las sesiones de entrenamiento han terminado, se queda más tiempo trabajando en el gimnasio o repitiendo algún ejercicio específico junto a algún compañero.

Arquero de títulos

Su mejor momento con Santa Fe fue en 2015, cuando fue el arquero titular en la Copa Sudamericana que ganó el equipo cardenal. Salió figura en varios de los partidos. Se recuerda aquel triunfo sobre Independiente de Avellaneda en Argentina, en los cuartos de final, en el que atajó un penal determinante. Estuvo presente en siete partidos de esa Copa, entre ellos la semifinal contra Sportivo Luqueño de Paraguay y la final con Huracán, en la que terminó siendo fundamental en la tanda de los penaltis.

Además de ese título internacional, Rufay ha atajado en otras dos finales. Es decir, su presencia es garantía de éxito y por eso ni en el cuerpo técnico, ni entre sus compañeros, ni en la hinchada hay preocupación por la ausencia de Leandro Castellanos.

Zapata tapó en la Superliga de 2015, ante Atlético Nacional, que terminó con un marcador global de 3-2. En Medellín, el equipo paisa ganó 2-1 y en Bogotá los cardenales le dieron vuelta a la serie con un 2-0. En ese momento quien le dio la confianza fue el técnico argentino Gustavo Costas.

En 2016 atajó en la Suruga Bank, único título intercontinental de un equipo colombiano. Ante el Kashima Antlers, de Japón, el vallecaucano fue el héroe de la noche, pues detuvo un penal a falta de seis minutos para el final del partido, cuando el equipo albirrojo ganaba 1-0 gracias a un tanto de Humberto Osorio Botello.

Llegó a un nivel tan superlativo que, a pesar de tener 38 años en ese momento, fue tenido en cuenta por parte del técnico de la selección colombiana de fútbol, José Pékerman. Fue llamado a la Copa América Centenario en Estados Unidos y para algunas fechas dobles de la eliminatoria a Rusia 2018.

El pulso por la titular de Santa Fe se lo ganó Leandro Castellanos; sin embargo, ambos han crecido juntos en su nivel. Además de ser compañeros de puesto, son amigos del alma. Se conocen desde que compartieron en 2006 en el Cúcuta Deportivo y por eso la alegría de uno es de ambos.

El viejo saldrá con la cinta de capitán en su brazo derecho y buscará ser protagonista en lo que resta del año. Un título sería la mejor manera de cerrar un año en el que todo ha salido bien. Claro que primero hay que ganarle al Tolima. Paso a paso, como lo ha hecho en los 19 años de carrera profesional. Llegó el turno de Rufay. El momento de seguir demostrando que en el fútbol la edad no es un limitante, siempre y cuando se siga siendo un deportista profesional.