Gregorio Pérez le puso pecho a las críticas de Independiente Santa Fe

"Este no es el estado de ánimo para dar una rueda de prensa", dijo el uruguayo tras el empate sin goles ante Deportivo Táchira. Se fueron silbados por una porción de la hinchada cardenal.

Mauricio Alvarado - El Espectador

A Santa Fe le costó la resaca. La sed del desplante a última hora de Macnelly Torres, quien al final optó por quedarse en Atlético Nacional. Los mareos tras la caída del fin de semana frente a Patriotas en su estreno en la Liga Águila. Y el dolor de cabeza del último mes: la falta de refuerzos. Ese analgésico que no llegó al equipo cardenal y que parece estar destinado a no hacerlo. El equipo fue despedido entre silbidos tras el empate sin goles frente a Deportivo Táchira, que significó el tiquete a la fase 3 de la Copa Libertadores. Gregorio Pérez, DT del equipo, dio la cara tras las críticas. 

"Para ser sincero, este no es el mejor estado de ánimo para darles una rueda de prensa. Pero estoy más fuerte que nunca y al hincha lo debemos respetar como corresponde", indicó el uruguayo, quien ha sido foco de dardos por parte de la hinchada cardenal tras la falta de refuerzos. Un tema que no recae en sus hombros sino en los de la directiva.

Y reiteró que no está interesado en Luis Manuel Seijas: sus palabras fueron el vestigio final que develaron que su relación con César Pastrana, presidente del equipo, no está pasando por el mejor de sus días. "Hoy, después de no tener comunicación por varios días con el presidente, todo está en foco a cero con las incorporaciones que puedan venir. Me volvió a mencionar lo de Seijas, yo la primera vez le dije que necesitábamos otra cosa, en esta ocasión le dije lo mismo", aseguró.

Y de las críticas que ha recibido dijo: "Sé que no soy perfecto. Llevo muchos años en esto. Yo respeto a todo el mundo y tengo la consciencia tranquila y trato de llevar mi trabajo con la mayor honestidad y diciendo las cosas de frente. Tengo fe y confianza en este plantel", cerró. 

No llegó Macnelly, tampoco Manga Escobar. Ni Julián Benítez, Joffre Guerrón, Alberto Quintero y Arévalo Ríos. Varios de ellos tenían todo acordado: sólo faltaba la firma. Pero al final se decantaron por otros horizontes. Cuando un accidente ocurre una vez es eso, una eventualidad. Pero cuando se repite, deja de serlo y se convierte en una tendencia. Con causa y efecto. La causa: la nula voluntad de invertir. El efecto: la ausencia de refuerzos.

Y aunque no llegaron caras nuevas que ilusionen, tampoco estuvo la hinchada acompañando a su equipo en el torneo más importante del continente. Jugarlo, así el equipo lo tenga de costumbre hace varios años, es un privilegio y un fruto de años de trabajo. Apenas 9.668 almas alentaron al equipo ante Táchira. El equipo necesita, más que nunca, el respaldo de su gente.

El próximo sábado se medirán ante Atlético Nacional en el Atanasio Girardot. Y tres días después, el martes, se medirá ante Santiago Wanderers de Chile en Valparaíso por el duelo de ida de la fase 3 de la Copa Libertadores. Se respira un aire pesado en la cúpula de Independiente Santa Fe.