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¿Habrá cambio?

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Hernán Peláez Restrepo
14 de marzo de 2021 - 02:30 a. m.
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Es recurrente pensar y hablar de los cambios en el reglamento del fútbol y, por supuesto, en el fútbol mismo. Que si se juega con tres o cuatro defensas, que si se trabaja más en el aspecto físico-atlético, en fin... muy pocas veces estudiamos el caso del aficionado, del hincha que va al estadio.

Antes de esta bendita y maligna pandemia un señor que fue jugador, técnico y economista, el francés Arsene Wenger, ganador de más de 15 títulos con el Arsenal de Londres, hizo una clasificación de las clases de aficionados, que hoy debe ser revisada. Dijo que hay un aficionado que paga una boleta para ver un partido importante y quiere verlo nada más. Un espectador que viene a ver fútbol. Ambos segmentos, se estima, oscilan en edades entre los 40 y 60 años.

Existen otras dos categorías, según esta teoría. Una corresponde al seguidor del club, que lo respalda y asiste en lo posible a todos los juegos. Y otro que, ubicado entre 15 y 25 años, entrega al club su amor y su dinero.

Es evidente que quienes asisten a los estadios muestran distintas identidades emocionales. Eso hasta marzo de 2020.

Hoy, con el aislamiento social y la inclinación a ver en la pantalla, tableta, celular o plasma el fútbol de aquí, de allá y de cualquier estadio vacío, es seguro palpar un cambio en el consumidor de goles. Porque tan pronto termina un juego ya esta enhebrado el siguiente, sin dar tiempo a respirar.

Es un vicio cada vez más arraigado en el aficionado. Como en los festivales de cine, hay de todo. Partidos discretos y aburridores, y otros excelentes. Y en eso quien está confinado casi que obligadamente queda secuestrado por las imágenes.

Al paso que vamos, y ya pasó un año, quizá los estadios de Colombia abran sus puertas por allá en mayo o junio. Y ahí habrá que averiguar cuántos de los de antes querrán volver al estadio. Competirles a la comodidad del hogar y la tranquilidad de una sala, solo podrá ser posible con un fútbol generoso, serio, sin marrullas, sin pérdida de tiempo y con campos de juego adecuados.

¿Volverán?, ¿habrá cambio en los aficionados rasos del fútbol?

 

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