El futbolista de 30 años ha estado en siete equipos

Henry Rojas, el hombre del gol del título de Millonarios

Sin protagonismo mediático, el volante tolimense fue el artífice del tanto con el que el cuadro embajador alcanzó su estrella 15. Este es un recorrido por su trayectoria.

Rojas tras marcar el 2-2 frente a Santa Fe.Óscar Pérez

En la memoria de Millonarios y sus hinchas perdurará el momento. El reloj y el minuto 85. Santa Fe se había puesto arriba 2-1 con gol de Wilson Morelo. La definición del título por penales parecía anunciada. Pero apareció Henry Rojas con un zurdazo imparable que cambió la historia. El marcador se igualó y el equipo embajador alcanzó su decimoquinta estrella. “Es el gol más importante de mi carrera”, admitió el volante de 30 años.

Un tanto que exalta también la trayectoria de un jugador que, sin mucho ruido mediático, en la última década ha sido cuatro veces campeón del fútbol colombiano: dos con Atlético Nacional en los Torneos Apertura y Finalización de 2007, otra vez con Once Caldas en el Apertura 2009 y ahora con Millonarios. Siempre silencioso, un obrero del fútbol con un talento excepcional para pegarle al balón y anotar desde larga distancia.

Nacido en Ibagué en 1987, desde niño entró al fútbol y se formó en el club Cooperamos Tolima, equipo que dirigía en ese entonces Jorge Luis Bernal. Por su padre, le pidió al DT que le ayudara a conseguir un cupo en Atlético Nacional, pues el amor por el verde era heredado y había tomado más fuerza tras la muerte de su papá cuando apenas tenía 12 años. Llegó a los 13, a vivir en una casa hogar del conjunto en Medellín, para poder hacer algo a punta de voluntad.

Se consagró en las divisiones inferiores del club antioqueño y ascendió al primer equipo en las temporadas 2006 y 2007, en un conjunto que, bajo la orientación del argentino Óscar Héctor Quintabani, ganó las dos estrellas del año. Eso sí, tenía que alternar en una nómina taquillera conformada, entre otros jugadores, con el ecuatoriano Iván Hurtado, José Amaya, Aldo Leao Ramírez, Humberto Mendoza, Elkin Murillo y Carlos Díaz.

En ese ciclo exitoso, Henry Rojas fue reconocido con una convocatoria para la selección de Colombia Sub 20, que formó parte del Suramericano de la categoría en 2007 (Paraguay) y en el que no pudo revalidar el título alcanzado dos años atrás. Bajo las órdenes de Eduardo Lara compartió concentración con David Ospina, Gustavo Rojas, Jairo Palomino, Javier Reina, Gilberto García, Hárold Martínez, Alejandro Bernal, Juan Alejandro Mahecha, Juan Pablo Pino, Carlos Darwin Quintero, entre otros.

Al final de ese año, buscando más protagonismo en la titular, Rojas se fue al Atlético Huila y allí compartió con Andrés Cadavid (hoy capitán de Millonarios), Felipe Pardo (delantero de Olympiacos), Alexánder Jaramillo y Carlos Rentería.

En 2009, tras buscar y no lograr, Rojas migró al Once Caldas para volver a ser campeón del fútbol colombiano, más exactamente en el Torneo Apertura, cuando el cuadro blanco venció a Júnior, onceno que, paradójicamente, sería su siguiente casa. No pudo afianzarse en la capital del Atlántico, terminó en la banca y jugó pocos partidos.

Por eso en 2011 volvió a Huila, y un año después al Deportes Tolima, el club de su ciudad natal. Allá estuvo dos temporadas, y luego pasó a Alianza Petrolera, en el que alcanzó su más alto nivel. Ese rendimiento, en 2014 y 2015, le permitió probarse en el extranjero. Lo hizo para militar brevemente en el Litex Lovech de Bulgaria, hasta que Millonarios decidió repatriarlo y a finales de ese mismo año fue anunciado como refuerzo para la temporada 2016, a órdenes del estratega uruguayo Rubén Israel.

Desde ahí, hasta ahora, sumó 70 partidos por Liga con el cuadro capitalino, además de anotar ocho goles, el más importante de estos el del domingo pasado, cuando entró a la cancha al minuto 32 del segundo tiempo a controlar el juego y tener la pelota. Para fortuna de los hinchas azules, hizo más que eso, sacó un misil dirigido al arco de Zapata y le entregó la estrella 15 al embajador, una joya que quedará en la historia, al igual que su nombre.