Hugo Galeano y su campaña #ElBalonEstaEnNuestrasManos

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El exdefensa antioqueño, que pasó con éxito por Millonarios y Atlético Júnior, entre otros, lidera un proyecto para ayudar a más de 60.000 entrenadores, árbitros, escuelas de fútbol y periodistas que se han visto afectados por la pandemia del COVID-19.

“Se dice que las crisis siempre generan cambio, y este debe ser positivo”. Esa es una de las frases que Hugo Alberto Galeano Vásquez ha tenido más presentes en su vida. Sin lugar a duda No sólo es uno de los mejores laterales izquierdos que ha dado el fútbol colombiano, sino también un guerrero de la vida. Nacido y criado en uno de los barrios más pobres de la ciudad de Medellín, Manrique Oriental, una comuna peligrosa en donde integraba de una familia numerosa: sus dos padres y 11 hermanos más.

Allí vivió hasta su adolescencia. Una adolescencia dura y aterradora marcada por la amenaza constante del grupo de sicarios de Pablo Escobar, que puso fin a la vida de muchos de sus amigos, y por el vicio, que como él relata, sometía a muchos jóvenes de su barrio. Pese a las adversidades que enfrentaba desde temprana edad, el fútbol no fue solamente un distractor y una actividad que lo alejó de los problemas, sino una pasión que le inculcó su padre, Gabriel.

“Galeanito” como se le conoce en el ámbito del fútbol, empezó jugando descalzo en las calles y viendo a Atlético Nacional en el Atanasio Girardot. Se “enamoró” profundamente del deporte y, como el mismo admite, eso hizo que jugara “en donde lo necesitaran, en todas las posiciones”. Su talento y sus capacidades lo fueron llevando cada vez a retos más exigentes, hasta que “cuando hubo una oportunidad de jugar en la alta competencia, tenía que tomar la decisión en qué posición sería útil y más rendidor en el profesionalismo” cuenta Hugo.

“Me decidí jugar de lateral izquierdo porque no era alto, ni muy fuerte, pero sabía que con mis destrezas técnicas y físicas podría jugar por los costados y así ser productivo para el equipo en el que jugara. Además, era zurdo y podía mejorar mis capacidades como un lateral ya que había pocos en esa posición. “Y a pesar de que su lugar en la cancha estaba definido y su futuro encaminado, también sentía pasión por la medicina. Pudo seguir estudiando para ser médico, algo que siempre soñó, pero decidió aprovechar la oportunidad de jugar fútbol profesionalmente, algo que para la época era muy difícil. Así, tras una brillante campaña en el Robledo F.C, un club aficionado, en 1984 Hugo Galeano se estrenó en primera división con el Deportes Quindío.

A comienzos del 85, “Galeanito” llegó a Millonarios gracias a Edmer Tamayo Marín, por entonces uno de los mayores accionistas y presidente del club, y a Jorge Luis Pinto, quien era el director técnico del conjunto albiazul. “Esperaba que me dieran la oportunidad y sabía que preparándome bien y demostrando lo que tenía algún día llegaría. Poco a poco fui logrando jugar más partidos y ganándome la confianza del profe y de los jugadores veteranos”. Se consolidó y fue pieza vital de las estrellas 12 y 13, en 1987 y 1988, respectivamente. Pero, incluso como profesional, muchos de sus sueños no se cumplieron.

Y no sólo lo dice por el hecho de no haber jugado en una liga competitiva de fútbol del exterior, sino porque a pesar de jugar “doce partidos de la clasificación al mundial de Francia 1998 y haber clasificado, no me llevaron. No me llevaron porque en el fútbol a veces hay negocios de empresarios y como yo no tenía uno, eso pudo haber influido. Sin embargo, sólo Dios y Hernán Darío “El Bolillo” Gómez lo saben, porque él nunca me dijo la verdadera razón”.

Y es que Hugo nunca vio el fútbol como un negocio, sino como ese deporte que lo hacía feliz al igual que a otras personas. Luego de retirarse en Estados Unidos, cosa que hizo debido a que “allá hacía ver el fútbol lindo el ‘jogo bonito’ y aunque me hubiera gustado retirarme con honores en cualquier equipo en Colombia, aquí no reconocen lo que hicimos”. Aun así entendió que el fútbol podía ser una vía para ayudar a muchas personas. “Desde pequeño mis padres me criaron con valores y me inculcaron ayudar al necesitado, y pues siempre que llegaba algún vecino nuevo y me gustaba ayudarles”.

Desde pequeño fue un buen hijo, una persona que además de ayudar con las labores del hogar “trabajaba en mi barrio como ayudante en la construcción, en la tienda del barrio y hasta haciendo mandados”, relata Galeano. Hugo siempre entendió que “Dios nos creó con un propósito y es el de ayudar al prójimo, y nos ha dado talentos para que podamos ser útiles a la sociedad”. Así ha utilizado su experiencia en el deporte para desarrollar diferentes ideas para ayudar a las personas. “De la mano de mi socio, Samuel Arias, quien entrena la parte mental y las emociones, podemos transformar muchas vidas. Por eso creamos “Mentisport” que es la combinación de mente y deporte, que en este caso es el fútbol”.

Hugo Galeano recuerda siempre la frase que lo ha impulsado a salir adelante: Le ha servido a la comunidad y a la gente con lo que ha hecho y ante las crisis considera que debe haber un cambio positivo. Debido a la compleja situación generada por la pandemia del COVID-19, Hugo se vio en la obligación de buscar ayudas para los entrenadores independientes de todas las disciplinas deportivas y clubes aficionados.

Así nació la campaña #ElBalonEstaEnNuestrasManos. Esta idea busca crear impacto en nuestra sociedad bajo cuatro aspectos: sensibilización, concientización, integración y reconciliación, gestionando ayudas para todos. “Desde el 21 de marzo empecé haciendo transmisiones en Facebook Live en mi perfil, ahora lo hacemos en la página #Elbalonestaennuestrasmanos. Así fui recogiendo colaboraciones de mis ex compañeros del fútbol con videos de apoyo, como “El Pibe” Valderrama, “El Chonto” Herrera, Alexis García, Faustino Asprilla, y muchos otros”.

Esta fundación es una red de apoyo que busca ayudar a más de 60.000 entrenadores, árbitros, escuelas de fútbol y periodistas. Su correo de contacto es elbalonestaenuestrasmanos@gmail.com , para quienes deseen hacer una contribución.

En una coyuntura en la que muchos sectores se han visto afectados, el fútbol no ha sido la excepción. “Tenemos mucho por hacer por los entrenadores y las personas que trabajan en el fútbol”, agrega Hugo Galeano, quien luego de vivir glorias, decepciones y caminos oscuros, recuerda que con el deporte se puede ayudar, dejando en claro que #ElBalonEstaEnNuestrasManos.

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