Jaguares venció al Cali y se aleja de la zona del descenso

Con goles de Darwin López, César Carrillo y Pablo Rojas, el equipo de Montería ganó 3-2 y sumó 131 unidades en la tabla que define los dos equipos que se van a la segunda división.

Jaguares logró su cuarto triunfo consecutivo en el estadio Jaraguay. Jaguares FC

La sangre fría parece circular por los jugadores de Jaguares. Cuando el marcador es adverso, no se desesperan. Aprietan, son intensos y generan opciones de gol. Es un equipo que no se da por vencido y que apunta de esas ganas busca salir de una vez por todas de esa pelea por el descenso. Para eso tiene que ganar. Y es lo que está haciendo, logró su cuarta victoria en los últimos seis encuentros. Venció al Deportivo Cali 3-2 y de a poco deja atrás esa lucha por no caer a la segunda división del fútbol colombiano.

Partido rápido, intenso. Se jugó de arco a arco sin dar tregua. La bomba central del gramado del estadio Jaraguay de Montería era un adorno, que sentía el paso rápido de los jugadores de un área a la otra. El juego nunca se concentró en esa zona, la velocidad con la que se jugó no permitió que eso sucediera. Los locales fueron los más insistentes. Aprovechando la zona derecha por donde siempre aparecieron Darwin López y Pablo Rojas, este último se encargó constantemente de centrar balones al área del Deportivo Cali.

Sin embargo, fueron los visitantes los que se fueron arriba. Se unieron los que saben con el balón Andrés Roa, Nicolás Benedetti y Fabián Sambueza crearon una aproximación sobre la portería de Jaguares, pero el balón terminó siendo rechazado. Ese rebote lo ganó Néstor Moiraghi. Se apoyó con Darwin Andrade, quien habilitó a Sambueza para que el argentino sacara un derechazo que dejó sin reacción al portero Sebastián López, quien se limitó a ver cómo el balón ingresaba dentro de la portería al minuto 19.

Tras el tanto, que le cayó bien a equipos comprometidos por el descenso como Bucaramanga, Cortuluá y América, Jaguares retomó la insistencia y empezó a responder con llegadas importantes sobre el arco defendido por Pablo Mina. La primera clara fue al 21, Juan Sebastián Villota recibió un pase de Alexis Hinestroza y sacó un remate que obligó a Mina a volar para evitar el empate del equipo cordobés. Pero como dice el dicho, tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe, los locales de tanto insistir encontraron la igualdad.

Centro de Rojas, cabezazo de Eder Steer, que tapó de manera impresionante Mina. El arquero sacó la mano para evitar que el balón entrara, pero la lentitud en la reacción de la defensa, la aprovechó Darwin López para sacar un derechazo que terminó con el balón en el fondo. Gol y alegría para los cordobeses, quienes brincaron y celebraron la anotación como si hubiera sido la del título.

El funcionamiento defensivo del Deportivo Cali fue pobre. Cuando el equipo no tenía el balón sufría, la zona de recuperación nunca tuvo el apoyo de los volantes ofensivos, que solo miraban desde la lejanía como los locales filtraban balones y quebraban con facilidad el muro defensivo del equipo azucarero. Los balones aéreos siempre los ganó Steer y los rebotes casi siempre fueron del cuadro de Montería, que dominó el partido a placer después del gol de los visitantes.

Con esa fórmula aérea, Jaguares logró el segundo tanto a favor del partido. Centro de Leonardo Escorcia, Steer nuevamente apareció como pivote, habilitó a César Carrillo, quien de primera sacó un zurdazo que puso el 2-1 al minuto 53. Nuevamente los fanáticos locales celebraron como si se tratara del gol de un campeonato. Saltaron y se abrazaron. El gol no solamente les daba la victoria parcial, era un impulso en esa lucha por el descenso en la que está inmerso desde comienzo de temporada.

El encuentro en el segundo tiempo bajó la intensidad, pero el equipo de Montería mantenía el control. El dominio era de los locales, el marcador también. Pero en el fútbol hay que hacer todo perfecto para lograr una victoria. No hay que regalar nada, para que el rival no tenga oportunidades de levantarse. Al minuto 63 le sucedió a Jaguares. Un pestañeo en la mitad de la cancha. Mala salida de Juan Pablo Zuluaga, recuperación de Nicolás Benedetti, quien se apoyó con Alex Castro, el número 21 ocupó una zona libre (la derecha de los defensores) que dejaron los locales. Castro le regresó el balón y Benedetti de primera sacó un toque sutil a la portería para el empate del cuadro azucarero.

El ánimo por hacer daño en ambas porterías regresó. Pero los 31 grados centígrados y el cansancio calaron tanto en los locales como en los visitantes. Se generaron llegadas, pero tan solo fue hasta el minuto 87 que nuevamente apareció Pablo Rojas. Su rapidez hizo parecer estática a la defensa de los vallecaucanos, se apoyó con Kevin Londoño, quien metió una pelota rastrera para que llegara de atrás el volante y metiera el tercer gol, el de la victoria y el que dejó a Jaguares bien ubicado en esa pelea por no caer al abismo de la B.

@J_delahoz

jdelahoz@elespectador.com