Júnior aplastó al Medellín y tomó ventaja en la final de la liga

El cuadro barranquillero ganó 4-1 en el partido de ida de la serie que define el campeón de diciembre en el fútbol colombiano. James Sánchez, Luis Díaz, Téofilo Gutiérrez y Marlon Piedrahita marcaron los goles.

Teófilo Gutiérrez marcó el tercer gol del Júnior en el partido de ida de la final del fútbol colombiano. EFE

Júnior ganó e hizo algo que no hacía en liga desde el segundo semestre de 2004: ganar el primer partido de la final por tres goles. Nuevamente frente a un equipo antioqueño, esta vez no fue Nacional fue Independiente Medellín. El conjunto barranquillero aplastó 4-1 al cuadro rojo en el estadio Metropolitano de Barranquilla. Aprovechó los despistes del ‘Poderoso’ y dejó la serie casi sentenciada a su favor. Este partido no empezó esta noche, no terminó esta noche.

Es un duelo que se viene disputando desde hace mucho: ya ha sucedido, sigue sucediendo y seguirá como los vientos, como los sueños. Se viene jugando desde el comienzo del fútbol colombiano, en tantas formas, con tantos hombres, con tantas camisetas, con guerras, dictaduras y euforias. Pero el de este sábado, como los dos que se jugaron en junio de 2016 (final torneo apertura), tiene un sabor diferente.

Los dos clubes presentaron sus equipos titulares, toda su artillería: Júnior no se guardó nada aunque está afrontando dos finales (Liga Águila y Copa Sudamericana). Salió con todo y con su tridente ofensivo de lujo (Jarlan, Teo y Luis Díaz) puso en aprietos a David González, que ahogó el grito de gol en el 'Gigante de la ciudadela 20 de julio' con una atajada sobrebia, comenzando el partido, a un remate de Teófilo Gutiérrez. Fue la primera aproximación del compromiso.

Sin embargo, Medellín niveló el duelo en la mitad de la cancha y estratégicamente superó a los locales. Apareció la fuerza e inteligencia de Germán Cano y la velocidad de Juan Fernando Caicedo. Fue un equipo que más que aparecer colectivamente le apostó a jugadas rápidas en el frente de ataque. Aunque paradójicamente la jugada más clara de los visitantes se generó en una consecución de pases que terminó con el remate cruzado de Brayan Castrillón

No obstante, los locales se sacudieron de ese dominio del cuadro antioqueño finalizando el primer tiempo con remates de Jarlan Barrera y James Sánchez. El primero lo sacó González con una atajada notable y el segundo se fue desviado. Sin embargo, fue como una premonición de lo que venía en los segundos 45 minutos. El Júnior fue superior en todo sentido de la palabra y lo comenzó a demostrar desde temprano pero el arquero paisa apareció en toda su inmensidad para desviar balones.

Hasta el minuto 50 cuando apareció Luis Díaz solo frente al guardameta. Cruzó el balón para hacer estallar el Metropolitano. Los pases filtrados de los barranquilleros por fin dieron frutos y los locales sonreían. Fue un golpe difícil de asimilar para Medellín, que tardó en reponerse y mientras lo hacía James Sánchez tuvo el segundo en sus pies tres minutos más tarde, pero su remate se fue desviado. Pero tuvo revancha al 56, tras un tiro de esquina el mediocampista cabeceó con fuerza para aumentar el marcador.

Otro golpe que mandaba de nuevo a la lona a los antioqueños y no los dejaba reponerse. Teófilo tuvo el tercero pero su zurdazo se fue desviado. El equipo local pasaba por encima a los rojos, pero no definían. Y en un despiste apareció Germán Cano para descontar. Fue la única llegada clara de la visita en la parte complementaria y parecía que esos fantasmas que aparecieron contra Rionegro Águilas regresaban vestidos de rojo. Sin embargo, no fue así.

Cuando todo apuntaba a un 2-1 llegaron los errores defensivos de los antioqueños. El primero, al minuto 81. Un pase hacia atrás de Larry Ángulo producto de una presión habilitó a Teófilo Gutiérrez, que solo frente al arquero cruzó el balón para aumentar la ventaja. Y al 88 un mal rechazo de Jesús David Murillo, le dejó el balón servido a Marlo Piedrahita para el cuarto y definitivo. Júnior hizo respetar su casa y con tres goles de ventaja viaja con una motivación extra a Brasil para enfrentar en el partido definitivo de la Copa Sudamericana a Atlético Paranaense y posteriormente, trasladarse a Medellín para definir la Liga.