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Independiente Medellín se convirtió en el último semifinalista de la Liga Águila luego de empatar 2-2 (3-2 global) ante Júnior en el Atanasio Girardot. Germán Ezequiel Cano firmó doblete y fue el artífice del triunfo.
Los barranquilleros se comieron la cancha. Tras la prematura eliminación en la Copa Libertadores, salieron con carácter a buscar la clasificación. Yimmi Chará y Sebastián Hernández brillaron para la visita, pero el delantero argentino apagó la fiesta de un equipo que perdió la serie por no defender su casa en el partido de ida.
A los 18 minutos, Hernández rompió el silencio en el Atanasio Girardot con un gran remate cruzado. Empató la llave y los dirigidos por Julio Comesaña estuvieron cerca de ampliar el marcador. Ahí apareció Cano, quien a la media de hora de juego recibió la pelota fuera del área y con un control orientado magistral se posicionó para rematar con su pierna izquierda. La acomodó en el ángulo, golazo.
Júnior nunca bajó los brazos, pero le faltó contundencia en el último cuarto de cancha. Comesaña dio un golpe en la mesa dejando a Teo Gutiérrez y a Victor Cantillo en el banco los 90 minutos. A los 62', Hernández habilitó a Chará y el atacante puso el empate global. Todo pintaba para definición por penales.
Pintaba, porque a cuatro minutos del final, Cano cabeceó un centro y la mandó a guardar tras una floja respuesta de Sebastían Viera. Enloqueció el Atanasio Girardot, el argentino se fue a celebrar con efusividad con una hinchada que invadió la cancha, otra vez. Ocurrió en tres de las cuatro llaves. Júnior, que hizo todo lo que pudo, se fue con las manos vacías.
Germán Cano, quien renovó este sábado por seis meses más con el DIM, fue la figura del encuentro y se consolidó como el goleador de la Liga Águila con 12 tantos. Los antioqueños se medirán en semifinales ante Deportes Tolima mientras en la otra llave se enfrentarán Nacional y Huila.
Y se acaba la opaca campaña de los barranquilleros. Un fracaso total tras una millonaria inversión por un Jhonatan Álvez, quien es el jugador más caro en la historia del fútbol colombiano, y que se va como una de las mayores decepciones del torneo, al igual que Alberto Rodríguez, un defensor con recorrido que no hizo gestos de querer adaptarse a la plantilla tras una temporada interrumpida por las lesiones. Vienen las elecciones. Y después, ¿qué le deparará al futuro del Júnior? Nadie lo sabe.