Leandro Castellanos se ganó su cupo en la selección de Colombia

El portero de Santa Fe ha recibido dos goles en ocho partidos y ha sacado su arco en cero en siete. El llamado de Pékerman es más que merecido.

Castellanos, de 33 años, no estaba con Colombia desde noviembre de 2014.Mauricio Alvarado- El Espectador

Lo de Leandro Castellanos es, de muchas formas, un reflejo de que el trabajo de una buena zaga en un equipo siempre motiva a un arquero. Y esa motivación se transforma en seguridad, no sólo en sí mismo, sino en el resto de los compañeros. Por ejemplo, en los atacantes que sienten el respaldo en la línea de atrás y pueden dedicarse a lo suyo con más tranquilidad e incluso libertad.

Dos tantos en contra en ocho partidos, siete juegos con la valla invicta y una efectividad del 90 % en las atajadas cuando le patean a la portería son algunos de los números del portero de Independiente Santa Fe a lo largo de 10 fechas disputadas en la Liga Águila. Ser el guardameta menos vencido del torneo es uno de los argumentos para que José Néstor Pékerman lo llamara a la selección de Colombia por encima de otro futbolista que vive un gran momento como José Fernando Cuadrado, arquero de Once Caldas, y de uno que ya había estado en la lista del argentino: David González, el número 1 de Independiente Medellín.

“Es un hombre que entiende la dinámica del juego y que es muy ágil”, dijo en su momento Gregorio Pérez, luego de la victoria del cuadro cardenal sobre Millonarios en el primer clásico del año, el 16 de julio. Tras el segundo triunfo sobre el cuadro embajador, el pasado domingo, esos reflejos felinos quedaron más expuestos. Castellanos tapó los cuatro remates directos a puerta que recibió. El de Róbinson Aponzá fue el más recordado, no tanto por la dirección que tenía la pelota, sino por la capacidad de reacción a tan corta distancia, con muchos jugadores al frente y con tal potencia. También cortó un centro de manera perfecta, descolgó dos balones con mucha tranquilidad y puñeteó una pelota lejos de su área con una autoridad suprema.

No en vano, este año alcanzó la cifra de 1.008 minutos sin recibir gol en partidos oficiales, es decir, 11 duelos y un poco más, hasta que apareció Alejandro Chumacero y vulneró su arco en un partido de Copa Libertadores entre Santa Fe y The Strongest en territorio boliviano. Lo de Castellanos, más que un excelente presente, es una labor silenciosa y de vocación que se ha venido repitiendo desde hace varios semestres. Tuvieron que pasar dos años, nueve meses y 11 días para que Pékerman lo tuviera en cuenta de nuevo.

La última vez fue en noviembre de 2014, cuando era jugador del Medellín y el argentino lo llamó para los amistosos con Eslovenia y Estados Unidos. Esa vez no atajó, como probablemente sucederá en esta jornada eliminatoria, pero se dio a conocer y compartió con el grupo. Hoy, con más partidos encima y menos goles, está listo por si Colombia lo llega a necesitar, pues ser ordenado y pragmático ha traído frutos.