Paro nacional: balance de la primera movilización de 2020

hace 2 horas

Luis Alejandro Paz, el contador público que fue el pulmón del América campeón

El mejor volante de marca del semestre no para de estudiar: es técnico en electrónica, se acaba de graduar de contaduría pública y se está preparando para ser presidente de la Dimayor.

Paz ha disputado 35 partidos de liga este año con el América repartidos en 2689 minutos. Un fijo de Guimaraes. Archivo particular.

El instante de pavor en la casa de los Paz era cuando llegaba el boletín con las notas del colegio de Luis Alejandro. Díscolo, indisciplinado, travieso. Los correazos de Luis Ángel y Yeni Elvira, los castigos a ese peladito de pies descalzos que se la pasaba con un balón en las polvorientas y caldeadas calles del municipio de Puerto Tejada, Cauca.

Lo paradójico es que el presente es una antítesis del pasado. El volante de marca del América de Cali ha tenido un rasgo atípico durante su carrera deportiva: estudiar. Luis Alejandro Paz cuenta con un título de técnico en electricidad y electrónica. Además, en abril se graduó de su carrera profesional: es contador público de la Fundación Universitaria San Martín.

“Cuando todos estaban durmiendo, me la pasaba estudiando en las concentraciones”, dice en entrevista con El Espectador.

Y la mirada de sorpresa de sus compañeros hacia un tipo absorbido por el presente, como todos, pero que ya pensaba en el futuro. “Luis, contame esta”, “Luis, contame cuántos balones hay allí”, “Luis, contame un chiste”, algunas de las bromas que le hicieron con buena onda en los entrenamientos.

La materia que más le costó: legislación laboral. “No hermano, esa me sacó canas verdes. Tocó pasar raspando (risas)". Detrás del computador y los pupitres aprendió un don que lo ha caracterizado como futbolista: la omnipresencia. “Ese moreno está en todos lados, tiene tres pulmones”, dice un hincha del América de Cali.

“Muchas veces tenía parciales virtuales mientras estaba jugando partidos. Me tocó hacer piruetas para que los profes me abrieran la plataforma para hacerlos tipo dos de la mañana, después de los juegos”, confiesa.

Cualquiera creería que hasta ahí, que ya es suficiente, pero no: ya está pensando qué especialización hará en 2020. Está analizando si la hace en finanzas o gerencia deportiva. ¿El objetivo? Ser presidente de la Dimayor o de la Federación Colombiana de Fútbol.

“Hermano, me estoy preparando para eso. A veces pienso que llega gente que no sabe lo que es estar dentro de una cancha. Por eso toca irnos adentrando como gerentes y presidentes de clubes, para que nuestro fútbol siga creciendo”.

La electrónica no la ejerce, solo en los arreglos cotidianos de su hogar. Y fue heredada por Luis Ángel, su padre, quien es mecánico y electrónico. “Siempre me vi en el espejo de mi papá, él siempre me inculcó el estudio. Recuerdo que me tocaba no verlo entre semana porque trabajaba en Cali y por las noches estudiaba”.

Sin embargo, el volante de recuperación del cuadro escarlata nació en Bogotá, en donde se conocieron sus padres gracias a que Yeni Elvira, su madre, conocía a un hermano de Luis Ángel, su papá, quien se fue a buscar oportunidades en la capital. “Y los viejos están juntos”.

Ahora vive ese sabor especial de regresar al equipo de sus amores y jugar una final histórica tras 11 años de sequía de títulos, cinco de ellos ahogados en la segunda división. Luis Paz jugó desde los 9 hasta los 14 años en las divisiones menores del América de Cali, pero no fue tenido en cuenta en un club en el que por esos días primaba más el biotipo que la calidad técnica.

“Era un niño con muchos sueños, pero que por decisiones tuvo que irse. No crecía ni subía de peso. Hice de todo: tomé bienestarina, vitaminas, una cosa, la otra, pero nada. Todo pasa por algo, son cosas de Dios. Eso me dio berraquera para luchar. Hoy estoy otra vez aquí, pero más preparado”.

Un trabajo silencioso, que no siempre se lleva los reflectores que merece. La premisa de los grandes volantes de recuperación: no vivir para que su presencia se note, sino para que su ausencia se sienta.

Paz fue el pulmón de este América de Cali campeón. Su seguridad armó un ambiente de armonía con Rafael Carrascal y Carlos Sierra, tantas veces exaltados. Una combinación de cualidades que se ha traducido en el mejor mediocampo del fútbol colombiano.

Esa es la principal virtud del cuadro escarlata, que además cuenta con un gran arquero como Neto Volpi, centrales de categoría como Marlon Torres y Juan Pablo Segovia, y más arriba un ataque explosivo con Duván Vergara, Matías Pisano y Michael Rangel, quien estuvo enchufado y marcó 13 goles en el torneo. Una nómina equilibrada, cuya columna vertebral fue Luis Alejandro Paz.

El bogotano, de 31 años, que llegó procedente de un Deportes Tolima en el que era más un actor de reparto, se ha consolidado como el volante de marca más importante del semestre en la Liga Águila. El valor de estar con las personas indicadas en el momento preciso.

Pronto cambiará los botines por el traje de corbata, pero su vida seguirá ligada al fútbol, también al estudio. Porque la máxima de Luis Paz es nunca dejar de prepararse, nunca dejar de prepararse para la vida.

Thomas Blanco- @thomblalin

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2019-12-07T10:06:48-05:00

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2019-12-08T17:41:09-05:00

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Thomas Blanco - @thomblalin

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Luis Alejandro Paz, el contador público que fue el pulmón del América campeón

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