Mauricio Molina se retira del fútbol

El mediocampista anunció que a final de temporada dejará el balompié. Medellín le hará un homenaje en la final de la Copa Águila.

Mauricio Molina celebra el título del Medellín junto a David González. AFP

Mauricio Molina le dijo adiós al fútbol. El mediocampista, con un nudo que le raspaba la garganta y le cortaba las palabras, dio a conocer la noticia. “Es difícil anunciar el retiro, es un momento muy duro para mí”, les dijo a los medios de comunicación en el estadio Atanasio Girardot. Es el ocaso en el deporte de un hombre con una zurda prodigiosa, que parecía bendecida por los dioses, cuando remataba no lo hacía con un golpe seco sino era una caricia que hacía que el balón buscara los ángulos. Hizo vibrar el Atanasio Girardot en muchas tardes y noches y se convirtió en ídolo de los seguidores del Poderoso.    

Nunca es una decisión fácil de tomar y mucho menos de asimilar. Por eso dar la información resultó más difícil de lo que pensaba. Se tomó tiempo para intentar desenredar un nodo que no lo dejaba pasar saliva y mucho menos las palabras. Fueron 20 años de magia en el terreno de juego, que ya ven la línea de meta. No solo brilló con el Medellín, también lo hizo con Envigado, Morelia, Al In, San Lorenzo, Olimpia, Estrella Roja, Santos, Seongnam Ilhwa Chunma y Seúl F.C. fueron 11 equipos que gozaron las cualidades del jugador.

Cuando por fin logró sacar las palabras simplemente se dedicó a agradecer. “A todas las personas que hicieron parte de mi carrera, a todos los clubes que me dieron la oportunidad de jugar, a los entrenadores que tuve durante mi carrera, a mis compañeros, gracias. En especial al fútbol, que me dio la oportunidad de conocer diferentes países, cosas maravillosas y la oportunidad de cambiar la vida”.

Molina llevaba tiempo pensando en este día. Pero fue una decisión que tomó cuando comenzó el torneo, después del partido en Argentina contra Racing. “Ese día volví a casa y hablé con mi familia y dije que era el momento al final de temporada”, precisó a los medios. Sin embargo, no era una decisión fácil puesto lo que más quería era volver a Medellín y retirarse con esa institución. “Lo logré. Eso me dio la tranquilidad para tomar la decisión y asumir este momento. Físicamente me siento bien. Tuve la ventaja de no haber tenido lesiones graves”.

Las razones son claras, el cuerpo no responde a lo que la mente quiere: “los jóvenes están marcando la pauta y es difícil asumir que muchas veces la cabeza quiere, pero el cuerpo no te responde y eso es difícil asumirlo. Tantos viajes, tantos días sin mi familia, eso me hizo pensar que era tiempo de cambiar el rumbo”.

Por la decisión de Mauricio Molina en la final de la Copa Águila entre Medellín y Júnior, el equipo antioqueño le va a hacer un homenaje. “Es una distinción a un jugador que ha llevado siempre al Medellín en su corazón, que fue dos veces campeón con el club, que ha sido un ídolo de esta afición. Ese día vamos a llevar una camiseta que tiene la imagen de Mao con el número 20 con la frase “Yo lo vi jugar””, dijo Eduardo Silva Meluk, presidente del equipo.