Medellín da la pelea

A pesar de su irregular campaña, el poderoso sigue con opciones de clasificar a cuartos de final de la Liga Águila, aunque para hacerlo deberá superar a Nacional en la última fecha.

Leonardo Castro, recuperado totalmente de una delicada lesión, es uno de los goleadores del Independiente Medellín.

Para 2017, Independiente Medellín conformó una nómina de respeto. La ilusión era pelear títulos y cupos a torneos internacionales. De la mano del técnico argentino Luis Zubeldía, en el primer semestre terminó segundo en el torneo Todos contra Todos, pero en los cuartos de final cayó en la serie ante el Deportivo Cali.

El estratega se fue a dirigir a España y fue reemplazado por Juan José Peláez, un conocedor de la ciudad y del club, al que había manejado en 2000 y 2007.

Y aunque tuvo un arranque promisorio, poco a poco fue cediendo terreno, al punto que Peláez fue destituido.

Los directivos designaron entonces a un grupo liderado por el español Ismael Rescalvo y Ricardo Calle, pero poco mejoraron las cosas.

Aunque con la derrota del miércoles pasado ante América, en Cali, lo dieron por eliminado, el sábado venció 3-1 a Alianza Petrolera y siguió metido en la pelea, octavo con 26 unidades.

Ese resultado además le sirvió al Medellín para llegar a 71 puntos en la reclasificación, que le pueden significar un cupo a Copa Libertadores o Sudamericana en 2018.

En la Liga de este semestre tiene 26 puntos y debe superar a Nacional en la última fecha, para meterse entre los ocho.

Su gran problema en el torneo ha sido la falta de contundencia e ideas. Sus goleadores no han estado finos y el hombre de la creación, Juan Fernando Quintero, ha estado mucho tiempo lesionado. Quien era su socio, Cristian Marrugo, se fue para México a mitad de año.

En el Atanasio Girardot, el poderoso de la montaña cedió mucho terreno. Apenas sumó 17 de 30 puntos posibles. Esos 13 que dejó escapar son los que lo tienen en la cuerda floja.

Y eso lo sabe la hinchada, que como pocas veces, el sábado reprochó desde la tribuna la mala campaña de su equipo.

Durante todo el primer tiempo ante Alianza, cerca de 15 mil aficionados se dedicaron a gritar y chiflar a sus muchachos. Poco sirvieron los goles de Leo Castro, Édison Toloza y Jonathan Lópera, pues el triunfo 3-1 no calmó los ánimos.

“Vamos a dar la pelea hasta el final. Contra Nacional nos la jugaremos toda y vamos a tratar de ganar para clasificarnos. Hemos pasado momentos malos este semestre, pero todavía se puede salvar”, aseguró Castro, quien luego de superar una delicada lesión, parece haber vuelto por sus fueros.

Lo cierto es que con el plantel que tiene el Medellín, uno de los más costosos del país, estar entre los ocho es una obligación. Y después de clasificar tiene tantas o más opciones que los clubes que terminaron por encima, pues tiene jugadores de talento y categoría.

En caso de no avanzar, el rojo paisa podría perder incluso su segundo lugar en la reclasificación, pues Millonarios y Santa Fe le pisan los talones. Ahí se quedaría sin opciones de jugar Libertadores el año entrante, aunque de no ocurrir nada extraño quedaría en Sudamericana.