Millonarios sufrió pero sacó tres puntos importantes frente a Cortuluá

El conjunto embajador, con goles de Henry Rojas y Cristian Arango, ganó 2-1 y se ubica en la sexta posición en la Liga Águila

Henry Rojas celebra el primer gol de Millonarios frente a Cortuluá. Cristian Garavito

Los exámenes hay que pasarlos. No importa si se hace raspando o con holgura. Lo importante es superarlos sí o sí. Hoy a Millonarios le costó. Cortuluá le iba enredando un encuentro en el que el objetivo era los tres puntos. Pero lo logró. Ganó 2-1 y sumó tres unidades que lo dejan bien acomodado en la tabla de posiciones con 26 puntos. Con aspiraciones serias a meterse dentro de los cuartos de final de la Liga Águila.

El partido lo desenredó la zurda de Henry Rojas, esa pierna terca que remató y remató a pesar de que todos sus disparos terminaron en las manos del arquero Germán Caffa y si no, desviados. Pero nunca se rindió y lo siguió buscando y lo consiguió. Soltó toda su furia al minuto 71 y el balón, en su rebeldía, se encontró con dos cuerpos que lo hicieron rebotar como pelota de ping pong antes de que definiera su rumbo. Caffa se descontrolado y cuando logró reaccionar el balón no le hizo caso al manotazo que le pegaron y continuó derecho para encontrarse con la red.

Eso fue suficiente para que los hinchas de Millonarios expulsaran sus angustias. Fue un gol que hizo vibrar a los seguidores del conjunto azul porque les abrió el camino para su octava victoria de la temporada. Más sufrida que otra cosa, pero al fin de cuentas los tres puntos son los que suman en la tabla. Como dice y repite cada día Carlos Antonio Vélez en su programa 'Planeta Fútbol', es más fácil hacer un gol que jugar bien.     

En la primera mitad Millonarios inclinó la cancha para un solo lado. Casi todo el tiempo se disputó en el terreno del Cortuluá, como si fuera un juego de metegol tapa. Sin embargo, el arquero Germán Caffa no quería ceder su puesto. Tapó de todo. O bueno, lo que le llegó. Las dos más claras estuvieron en los pies de Ayron del Valle, pero esos dos intentos terminaron estrellándose en la humanidad del arquero del equipo vallecaucano.

Las jugadas se registraron al minuto 12 y al 26. Al 29 llegó la tercera, cabezazo de Duvier Riascos, tras centro por zona izquierda y el balón se fue desviado. Esas fueron las tres opciones que tuvo Millonarios en los primeros 45 minutos. El equipo azul dominó, controló el balón a placer, pero no encontró la forma de vulnerar la portería rival.

Cortuluá en los primeros 30 minutos permitió que le llegaran de manera constante y peligrosa. Y la respuesta de los dirigidos por Jaime de la Pava era nula. Solo se aproximaron una vez con un remate de media distancia del mediocampista Diego Chica. No fue más la propuesta del equipo visitante. Sin embargo, después de la primera media hora de juego, el equipo visitante se replegó y le complicó las cosas a Millonarios.

Con una doble línea de cuatro, incluso en ocasiones se vio una línea de cuatro y otra de cinco, el equipo visitante cerró los espacios que los azules estaban aprovechando y evitaron que les generaran más llegadas con peligro. El equipo embajador se vio confundido, sin ideas y no logró romper esa muralla defensiva.

A lo largo del segundo tiempo, Millonarios nuevamente fue el de la iniciativa. Y aunque tuvo la posesión del balón, no logró generar peligro, razón por la que el encuentro se enredó. Mientras pasaban los minutos el conjunto azul buscaba y no encontraba el espacio, así que decidieron intentar de media distancia. Tampoco. Hasta que la zurda terca de Rojas remató al minuto 71.

Ese gol le abrió los espacios a Millonarios, que encontró el segundo ocho minutos después por intermedio de Cristian Arango. El resultado parecía justo. En el terreno de juego sólo un equipo lo intentaba, el otro se defendía patas arriba por aruñar un punto. Cortuluá pudo aprovechar mejor el contragolpe con el 0-0, pero no lo hizo. No osbtante, a falta de dos minutos para cumplir el tiempo reglamentario Feiver Mercado marcó el descuento y nuevamente llegó la angustia, pero ésta no creció. Se apagó con el pitazo del juez central, Wilson Lamouroux.