
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Cuando Gustavo Costas asumió el cargo de técnico de Independiente Santa Fe, declaró que su idea de juego era ver un equipo ofensivo, contundente y que mostrara una gran actitud en el terreno de juego. No ha sido fácil volver esa idea una realidad. Aunque sumó puntos importantes en partidos anteriores, hasta el juego frente al Tolima de la fecha anterior, cuando el cuadro cardenal venció 5-0 al conjunto Pijao, no había podido verse regular durante todo un juego. Fallaba muchas opciones de gol y decaía por circunstancias del partido, pero ahora todo parece diferente, el equipo se ha vuelto contundente, ofensivo y con mucha actitud. Fue así precisamente como logró derrotar 4-1 a Millonarios y ubicarse en los lugares de privilegio de la Liga Postobón.
“Ahora sólo puedo estar orgulloso de mis jugadores, del sacrificio y las ganas que pusieron. Se notó claramente que el árbitro influyó en el partido y uno como futbolista, cuando tiene un tipo que dirige de esa manera, pues se sale del partido. Por eso valoro aún más el resultado, porque fácilmente pudimos terminar enredándonos”, aseguró el argentino, que no se mostró tan alegre al final del juego porque consideraba inaceptable la manera como se comportó el árbitro Adrián Vélez.
Santa Fe encontró un esquema que le está dando resultados. Incluso fue clave en el momento en que ganó la séptima estrella: utilizar línea de tres defensores en el fondo, cuatro volantes, un enganche y dos delanteros. En un principio Costas intentó con un 4-3-1-2, pero no encontró tan buen rendimiento como el actual. José Julián de la Cuesta se ha convertido en líder de la defensa junto a Yerry Mina y Francisco Meza, incluso, el argentino se ha comparado con De la Cuesta, quien le recuerda su pasado como jugador. “Me genera mucha alegría verlo jugar, me hace pensar en mi época de defensa y eso es algo que me llena de satisfacción. Su presencia es muy importante para el equipo, tiene orden y su momento es interesante”, destacó el entrenador de 51 años, quien aseguró que “más que un equipo, lo que conseguí es un grupo comprometido y ganador. Porque fui a Cúcuta con un equipo diferente y también ganamos. El equipo que juegue sabe cómo debe hacerlo, porque ya se ha logrado una identidad, obviamente poco a poco se debe pulir y se tendrá que trabajar para eso. Me siento orgulloso de la predisposición del plantel. Seguro que no va a ser fácil seguir así, porque siempre habrá piedras en el camino, pero tener un grupo así es bueno para ser fuertes y saber superar los obstáculos”, recalcó.
El equipo cardenal suma 17 puntos en nueve partidos disputados y, con el mismo número de fechas por jugar, necesitará sumar mínimo 10 unidades de 27 en juego para clasificar a los cuadrangulares semifinales. Por otro lado, este miércoles enfrentará al Cúcuta Deportivo en el estadio El Campín para definir su paso a los cuartos de final de la Copa Postobón. En el juego de ida ganó 2-1 y deberá manejar la diferencia, porque como asegura su técnico: “la diferencia es únicamente de un gol, así que el juego está abierto. Esperemos que la gente nos acompañe de la misma manera que lo hizo en el clásico, para vivir una fiesta similar”, finalizó el feliz técnico, al que todo le esta saliendo como lo soñó cuando llegó: “vamos por buen camino, el objetivo final es el título”.