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Lo que mal empieza mal termina. Esto le sucedió a Millonarios en la Liga Postobón II. El irregular rendimiento futbolístico en el torneo, los problemas internos de sus dirigentes y la improvisación en el tema de los refuerzos, ocasionaron la prematura eliminación del cuadro bogotano en el campeonato.
No cabe duda que el fútbol para el elenco albiazul quedó en un segundo plano. Con la derrota 4-3 ante el Deportivo Cali en el Pascual Guerrero y a falta de tres jornadas para que finalice la fase regular del torneo, el cuadro dirigido por el argentino Ricardo Lunari se quedó con 16 puntos en la tabla de posiciones y desde ya, deberá pensar en construir un proyecto deportivo para la próxima temporada.
Aunque Millonarios comenzó dominando el juego, incluso abrió el marcador gracias a un remate de media distancia de Javier Reina, su fútbol se fue diluyendo poco a poco. Cali despertó y rápidamente encontró la igualdad en los pies de Miguel Ángel Murillo. Luego, el cuadro azucarero se adueño de la pelota y por poco encuentra el segundo de la tarde.
Para la etapa complementaria, ambos equipos, que llegaban con la necesidad de sumar los tres puntos, salieron a buscar el resultado. El partido se abrió y se tornó de ida y vuelta. Murillo, otra vez, puso el segundo para el Cali. Luego, el arquero Luis Delgado le dio el empate parcial a Millonarios con un golazo de tiro libre, y al minuto 72 Fernando Uribe puso en ventaja al cuadro capitalino.
Sin embargo, el local reaccionó y gracias a sus jugadores más destacados de la noche, Murillo y Andrés Pérez, el equipo dirigido por Héctor Cárdenas siguió con vida en la Liga y de paso eliminó al cuadro capitalino.
Lo que viene para Millos
Traer refuerzos de jerarquía debe ser el primer objetivo de los directivos del equipo. Más allá de los problemas internos y las discusiones de la junta directiva, los socios deben entender que el club está por encima de ellos. En el fútbol como en la vida hay una regla básica: si la cabeza anda bien lo demás también. Si eso lo entienden los dueños del club y traen buenos jugadores, muy seguramente el próximo año el equipo pelee hasta el final del campeonato.
A principio de temporada, en la parte futbolística las cosas en Millonarios parecían andar bien. Comenzó ganando sus dos primeros compromisos ante Envigado y Equidad; luego, la escuadra albiazul entró en una racha para el olvido. En las siguientes nueve jornadas en la Liga solo consiguió cuatro puntos (perdió 5, empató 4), mostrando un déficit impresionante en su zona ofensiva. Además, en medio de ese mal momento perdió ante Nacional y Santa Fe. Dos derrotas que terminaron con la salida del español Juan Manuel Lillo y con el fin del proyecto español por el que habían apostado los dirigentes.
Llegó Lunari y su debut no fue el esperado. Su rival de patio no solo lo goleo, sino que evidenció falta de jugadores experimentados que pudieran sacar el equipo adelante. Sin embargo, volvió a la victoria ante Fortaleza y Patriotas en la fecha doce y trece, respectivamente. Esos triunfos hicieron pensar que Millonarios se había vuelto a encaminar en el campeonato, pero ante Medellín y anoche ante el Deportivo Cali, otra vez lo errores en la parte defensiva (28 goles en contra) le costaron los tres puntos al conjunto embajador.
Sin lugar a dudas, un semestre para olvidar. La escuadra capitalina nunca le encontró la vuelta al torneo y aunque el equipo trató de reaccionar, los problemas administrativos del club y los errores individuales y colectivos de los jugadores, se evidenciaron dentro del terreno de juego.