Publicidad

James Rodríguez: "En el fútbol no hay salvadores"

El mediocampista del Porto se considera uno más del plantel tricolor, sueña con jugar su segundo mundial y asegura que la oportunidad en la absoluta viene en camino.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Fabián M. Rozo Castiblanco
24 de marzo de 2011 - 04:20 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

“Estábamos concentrados en Rionegro y nos habían hablado de un pelado con muchas condiciones del Envigado, pero no una ni dos, sino muchas personas. Entonces aprovechamos para invitarlo y compartió con nosotros durante tres días, suficientes para darnos cuenta de que tenía talento, pero a la vez que era muy menudito y debía crecer más en todo aspecto”. Así recuerda Rodrigo Larrahondo, preparador físico de la selección juvenil de Colombia, la primera vez que valoró a James Rodríguez.

“Era una cosita de nada y mírelo ahora, ya casi me pasa en estatura y tiene más espalda que Tyson”, bromeó el PF y mano derecha de Eduardo Lara, mientras abrazaba al juvenil jugador del Porto, quien nunca olvidará que “después de entrenar con el grupo durante ese fin de semana, desde el lunes esperaba ya la llamada, pasé noches en vela, fueron muchos días y cuando ya estaba resignado, apareció la convocatoria para presentarme en Cali”.

Promediaba 2006 y a James poco o nada le importó que estuviese año y medio por debajo de la categoría, “eran más las ganas de mostrarme y demostrarle al ‘profe’ que la edad no podía ser impedimento para quedarme”.

De ahí en adelante, Rodríguez estaría en todos los llamados del seleccionador nacional de las menores y juntos celebraron el subtítulo en el Suramericano Prejuvenil, el cual les permitió de paso llegar hasta el Lejano Oriente para afrontar la experiencia mundialista de Corea.

Justamente ahora el mediocampista es una de las esperanzas de Lara para la cita orbital Sub 20, de la que Colombia será anfitriona en julio próximo, algo que al tolimense le halaga. Aunque, sin evadir la responsabilidad de referente, advierte que ni él ni nadie en solitario puede cambiar el rumbo de un equipo.

¿Quedó entre la espada y la pared cuando Porto no lo facilitó a la selección?

Sí, claro. Quería estar en el Suramericano y así se lo manifesté siempre al cuerpo técnico, pero también me debo a un club, el cual confió en mí, me permitió hacer realidad el sueño de jugar en Europa, y entonces también entendí su posición, pero no fue fácil para nadie.

Después de lo ocurrido en el Suramericano, ¿se hizo algún reproche de que pudo haberle dado una mano al equipo en Perú?

Me dolió mucho que no se lograra el cupo a Olímpicos, porque era la ilusión de todos, pero sé que sin mí el equipo también puede, porque hay gran material humano, lastimosamente no alcanzó.

¿Se renovó mucho el grupo respecto al del Suramericano?

Se conserva una base y eso es importante, pero igual siento el mismo compromiso de querer dejar en alto el nombre de Colombia en el mundial, como se tuvo en 2007 con la Sub 17.

Esa prejuvenil advirtió en el Suramericano que podía llegar lejos en el mundial y se quedó en octavos...

 Era un gran equipo, le empatamos a Alemania, perdimos por errores con Ghana y ya en la siguiente fase nos tocó con esos negros grandotes de Nigeria, que a la postre serían los campeones, pero sin duda teníamos fútbol para haber hecho historia.

¿Siente una presión adicional por todo lo que se luchó para que estuviese con la selección?

No, yo acá, como todos los convocados, vengo a trabajar, a aportar y a luchar por un puesto. Tampoco me siento el diferente y creo que en el fútbol no hay salvadores, sino jugadores que deben comprometerse a una causa, en este caso llamada selección.

Estando en Banfield dijo que primero quería disputar el Mundial Sub 20 y luego sí pensar en la absoluta, ¿al ser ahora titular en Europa la perspectiva cambió?

Recibo con mucha tranquilidad y satisfacción este llamado, sigue siendo mi ilusión jugar otro mundial, en este caso juvenil, y por el momento que estoy viviendo, sé que la oportunidad en la de mayores va a venir.

¿Qué espera Lara de usted?

A los que llegamos de Europa, como también a Luciano (Ospina) que juega en Argentina, nos expresó su respaldo y el deseo de que vengamos a aportar mucho y que siempre tengamos la mentalidad de ganar.

¿Ya le dijo dónde planea utilizarlo, si por un costado o con la responsabilidad de crear?

No, aún no, apenas empecé a entrenar, pero donde él considere ubicarme, voy a estar feliz y contento. Me siento cómodo jugando como 10, pero toca esperar cuál es la idea del ‘profe’.

A propósito de entrenadores, ¿cómo se ganó la confianza de Villas Boas en el Porto?

Con mucho trabajo y siempre buscando ser mejor cada día. Es un entrenador joven, pero ya con cierta experiencia y roce, además de mucho conocimiento luego de haber trabajado al lado de José Mourinho, entonces se aprende bastante a su lado.

¿La prioridad del club es la Europa League antes que la liga portuguesa?

El Porto es un grande y como tal la meta siempre será pelear todo. En la liga vamos bien, estamos sólidos en la punta, y en la Europa ya llegamos a cuartos y el sueño es el de volver a ganar un título continental, así que el excelente nivel que venimos atravesando permite ilusionarse.

James x tres

‘‘Sin el apoyo de Fredy (Guarín) y Falcao (García) no me habría adaptado tan rápido al Porto y a la vida como tal en Europa, que es bien distinta”.

‘‘Sigo a la distancia el fútbol argentino, obviamente a Banfield, y sé que Julio (Falcioni) va a superar este difícil momento con Boca”.

‘‘Estoy feliz en Porto, no he escuchado nada de ofertas y por el momento mi deseo es seguir creciendo en un club tan grande como ese”.

Por Fabián M. Rozo Castiblanco

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.