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“Ay, ay, mi mano, mi mano. No le pegués tan fuerte que me la vas a terminar quebrando”, le gritó bromeando Faryd Mondragón a Luis Hurtado por sus débiles cobros en un entrenamiento del Deportivo Cali. Ese día, el joven portero del equipo verdiblanco conoció en el camerino a su gran ídolo y cuando salieron a la práctica no podía controlar los nervios.
Recuerda que cuando llegó el momento de patearle a Faryd en uno de los ejercicios planteados por el preparador de arqueros, Eduardo Niño, no podía creer que tuviera en frente a su mayor inspiración. “De los nervios empecé a pegarle suave y fue ahí cuando me molestó. Casi me muero de la pena con él, pero le pedí que por favor me entendiera, que no creía que lo tuviera ahí”, cuenta entre risas el actual arquero titular y figura del conjunto azucarero.
Pero antes de tener a Mondragón como referente, Luis soñaba con ser delantero. Incluso imitaba a sus ídolos, Ronaldo y Palermo, de quienes copiaba hasta sus particulares cortes de pelo. Un día, durante un paseo familiar, su padre lo puso a tapar y ahí se quedó.
Una semana después, Luis Alfonso Hurtado se enteró de las pruebas que estaba haciendo el Cali y le preguntó a su hijo si quería intentar. “Pues claro, pa, de una”, le contestó. “¿Pero voy como arquero o como delantero?”, agregó. Su padre, responsable de ese cambio de posición en aquel ‘picadito’ familiar, no dudó en responderle: “Yo le veo más condiciones tapando, mijo. Probemos cómo nos va”.
Cuando llegó a las divisiones inferiores del Deportivo Cali tenía nueve años. Hizo todo el proceso de reservas con el equipo verdiblanco, con las selecciones del Valle y con las juveniles de Colombia, camino que terminó el año pasado con el título del Suramericano Sub-20 en Argentina, bajo la dirección de Carlos Piscis Restrepo, cuando era el arquero suplente, por detrás de Cristian Bonilla.
Esta noche ante Peñarol de Uruguay (7:15 p.m., Fox Sports), Hurtado tendrá la responsabilidad de sacar el arco en cero y conseguir así la clasificación a la siguiente fase de la Copa Sudamericana, ya que un empate le basta al conjunto vallecaucano gracias al 2-2 conseguido en condición de visitante.
¿Cómo afrontará el partido de esta noche ante Peñarol?
Yo me estoy poniendo la carga porque sé que si saco el arco en cero avanzamos a la siguiente ronda y creo que con la ayuda de Dios y de mis compañeros lo voy a lograr.
¿Cuál fue la clave para conseguir ese valioso empate en el Centenario?
La fe, tanto del cuerpo técnico como de nosotros, los jugadores. Sabíamos que estábamos haciendo las cosas bien y habíamos tenido varias opciones claras. No concretamos algunas, pero el que persevera alcanza y al final nos fuimos con la espinita porque pudimos ganar.
Lleva 456 minutos sin recibir gol. ¿Qué significa eso para usted?
Para uno como arquero no hay nada más satisfactorio que entregarle el arco en cero a su técnico después de un partido. Llevo cinco juegos en línea sin recibir gol y esa es una muestra del trabajo que estamos haciendo.
¿Este es el mejor momento de su carrera?
Creo que sí estoy pasando por el mejor momento en mi carrera profesional. No es fácil defender los colores del Deportivo Cali y sobre todo suceder a alguien como Faryd, ante una hinchada tan grande. He podido manejar eso y he dado buenos resultados, que es lo más importante.
¿Qué representa Mondragón en su vida?
Lo veo como un ángel que puso Dios en mi vida para que me guíe y me ilumine el camino. De él aprendí muchas cosas, tanto personal como futbolísticamente. Estaré agradecido siempre por sus enseñanzas.
Ahora podría reemplazarlo en la selección de mayores. ¿Lo ve cerca?
Es una meta y un sueño que me he propuesto, pero esas cosas las dejo en manos de Dios. Soy muy creyente y espero que se haga su voluntad. Creo que, en el debido momento, eso se dará.
¿Nunca ha hablado del tema con Eduardo Niño?
No. Somos profesionales y en Cali nos dedicamos a entrenar para el club. Eduardo es muy reservado en ese sentido. Cuando sale el tema de la selección hablamos de David Ospina o de cosas que podamos aprender de los que están en este momento.
Además de Faryd, ¿quién es su referente?
Crecí con leyendas como Miguel Calero, Óscar Córdoba y, por supuesto, Faryd, pero otro de mis ídolos siempre ha sido Íker Casillas. Creo que es el mejor arquero del mundo y lo seguirá siendo, a pesar de lo que está viviendo ahora. También admiro a Manuel Neuer, él está mandando la parada.
¿A qué equipo sueña llegar?
Siempre he querido pasar por Argentina antes de ir a Europa. Me gustaría estar en Boca, porque es un equipo que he seguido siempre. Después sueño con el Real Madrid, con poder ser el sucesor de Casillas. Obviamente no es algo fácil, pero hay que luchar cada día por lograr grandes cosas.
gbejarano@elespectador.com