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21 Dec 2009 - 12:59 a. m.

Medellín, campeón del fútbol colombiano

Con sufrimiento, Medellín le sumó la estrella número cinco a su escudo, tras empatar 2-2 con Huila en el Atanasio. El DIM tuvo que esperar 45 años para ponerle fin a una maldición y en este siglo ya lleva tres títulos.

Ricardo Gutiérrez Zapata - Enviado Especial, Medellín

No hay cielo sin estrellas y el firmamento de Medellín y Antioquia es distinto desde el domingo en la noche, porque a las tradicionales iluminaciones de la capital antioqueña se sumó un astro tan anhelado como merecido que terminó por darle mucho más color a la Navidad, azul y rojo sobre todo.

El Niño Dios o Papá Noel, para hacerle honor al modernismo, llegó por anticipado el domingo al Atanasio, donde los hinchas del DIM tuvieron que esperar más de la cuenta para destaparlo, pero igual al final la felicidad propia de recibir aquello que tanto se soñó fue completa, porque no todos los días se da una vuelta olímpica.

Y el Medellín dio la quinta de su historia frente a un Huila que hizo del logro poderoso, toda una gesta, ya que si bien el 0-1 en la ida parecía darle todas las garantías al rojo antioqueño, este domingo en la vuelta el visitante no sólo alcanzó a igualar la serie, sino que con el empate a dos tantos puso suspenso a la consagración, demasiado si se quiere.

Sólo cuando el árbitro Óscar Julián Ruiz, con algunas decisiones localistas, señaló la mitad del campo, se pudo sentir que el ‘Medallo' cambiaba el eterno sufrimiento por una conquista incomparable, la tercera frente a su afición, porque dos se consiguieron a domicilio (en Cúcuta, en la temporada 55, y en Pasto, para el Clausura 2002).

Lo conseguido por los de Leonel Álvarez no tiene comparación alguna, porque a diferencia de los campeones anteriores, este plantel en un alto porcentaje fue rojo de cuna con los Leiton Jiménez, los hermanos Calle (Ricardo y Javier), John Javier Restrepo, Juan Esteban Ortiz, Jackson Martínez, César Valoyes, Róger Cañas y compañía.

Pero para que esos poderosos de nacimiento se graduaran como profesionales con título de por medio, fue necesaria la experiencia y ella corrió por cuenta de un Aldo Bobadilla que se creció en el arco, un campeón de América como Samuel Vanegas y el mismo Choronta, quien regresó de México para reencontrarse con la gloria.

Y la revancha llegó...

El júbilo ya le había sido esquivo cuando perdió la final del Clausura 2008 con América, pero el desquite llegaba un año después, y antes de iniciarse el partido la fiesta la prendieron la aparición en la cancha del Atanasio del ex jugador del Medellín Mauricio Mao Molina y la música de Gabriel Romero, quien a las 4:41 entonó su famoso "No necesito que estés arriba para quererte glorioso DIM".

El entusiasmo subiría de tono con el balón en movimiento, gracias a los remates de Juan David Valencia y Luis Fernando Mosquera que pudieron acercar más la gloria, pero las manos de Luis Estacio se encargaban de alejarla o, mejor, que todavía no tuviese dueño establecido.

El cero que defendía con lujo de detalles el arquero de los opitas fue motivación suficiente para que sus compañeros cambiaran el temor por la confianza y el ‘Sí se puede' que se escuchó en el vestuario visitante de a poco los fue llevando al arco rival.

Entonces las voces animadas se fueron apagando con el paso de los minutos, porque el visitante parecía local, manejaba el balón a su antojo y Bobadilla veía cómo las camisetas amarillas empezaban a rondarlo. Hasta que en la cara del paraguayo y capitán poderoso apareció Ervin Maturana para igualar la serie con un cabezazo que con su contundencia noqueaba al Atanasio.

Y el conteo se extendería durante buena parte del complemento, porque la presión hacía mella en los de Leonel, quienes lucían incapaces de alcanzar la paridad y antes, por el contrario, Huila de nuevo amenazaba por intermedio de Carlos Rentería.

El silencio era total, la preocupación se vestía de rojo y cuando el reloj empezaba a ser otro enemigo local, cuatro minutos le bastaron al DIM para darle vuelta al marcador a través de sus goleadores, Jackson Martínez y Luis Fernando Mosquera, y así encaramarse a la cima, donde se hizo inalcanzable, tal cual ocurrió durante casi todo el Clausura.

Después Lewis Ochoa, uno de la casa que se fue a Neiva en busca de tener oportunidades, decretó el dos a dos final para que los últimos minutos tuvieran esa dosis de angustia que convierten en inolvidable cualquier definición.

Y para Jackson Martínez sí que lo fue, porque con sus 18 goles se confirmó como el goleador del torneo e impuso récord de paso en torneos cortos. Ese fue el moño del regalo que todavía se disfruta y se disfrutará por mucho tiempo en Medellín.

Ficha técnica:

Independiente Medellín: Aldo Bobadilla; Ricardo Calle, Samuel Vanegas, Leiton Jiménez, Juan David Valencia; Juan Esteban Ortiz, John Javier Restrepo, Javier Calle (m.37, Carlos Arias), Luis Fernando Mosquera (m.89, César Valoyes); Felipe Pardo (m.83, Roger Cañas) y Jackson Martínez.
Director Técnico: Leonel Álvarez.

Atlético Huila: Luis Estacio; Lewis Ochoa, Gonzalo Martínez, Nicolás Ayr, Ervin Maturana; Ervin González, Diego Arango, Amílcar Henríquez, Jorge Vidal (m.72, Nelson Barahona); Iván Velásquez (m.79, Jeison Quiñónez) y Janer Guazá (m.10, Carlos Rentería).
Director Técnico: Guillermo Berrío

Goles: 0-1, m.43: Ervin Maturana. 1-1, m.69: Jackson Martínez. 2-1, m.73: Luis Fernando Mosquera. 2-2, m.84: Lewis Ochoa

Árbitro: Oscar Juián Ruiz
Amonestados: Amílcar Henríquez, Gonzalo Martínez, Diego Arango, Erwin González y Nicolás Ayr (Hui); Juan Ortiz (DIM).
Expulsado: Erwin Maturana (Hui).

Estadio: Atanasio Girardot de Medellín
Asistencia: 45.000 espectadores aprox.
Partido: Bueno

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