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Murieron con las botas puestas. Atlético Bucaramanga venció 2-0 a Independiente Medellín en la vuelta de los cuartos de final de la Liga Águila, pero no logró su tiquete a semifinales. Los antioqueños aprovecharon su ventaja de 3-0 en la ida. Faltó poco.
Los dieron por acabados. Y los santandereanos desde el primer minuto de juego demostraron que tenían la personalidad y las ganas para remontar. Tras varios intentos previos, Brayan Rovira abrió el marcador de cabeza a los 19 minutos luego de contar con la complicidad del portero David González.
Los santandereanos no bajaron las revoluciones y a los 61', Sherman Cárdenas le puso un buen centro a Michael Rangel para que colocara el 2-0. Quedaba media hora de juego y faltaba un gol para la definición por penales. Para el milagro. El estadio Alfonso López oró como pocas veces.
El DIM se concentró en defenderse y metió ocho hombres dentro de su área. Johan Caballero tuvo dos opciones claras de anotar el tanto restante, pero le faltó afinar la puntería. Bucaramanga puso a sufrir como nunca a su rival y nunca bajó los brazos.
Un triunfo que le permitió a los dirigidos por Óscar Serrano obtener su boleto a la próxima Copa Sudamericana. Un premio merecido a un equipo que se ganó el respeto de todos sus rivales, enamoró en su juego y fue sólido en todas sus líneas. Independiente Medellín ya piensa en las semifinales.