Medellín sigue imparable en la Liga: venció 2-1 al Cali

Con goles de Juan Fernando Caicedo y Leonardo Castro, el cuadro antioqueño le dio vuelta al partido y mantiene su invicto en el campeonato. Suma 12 puntos de 12 posibles.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción deportes
18 de febrero de 2018 - 02:13 a. m.
Leonardo Castro marcó el gol del triunfo del Medellín frente al Cali. / Dim_oficial
Leonardo Castro marcó el gol del triunfo del Medellín frente al Cali. / Dim_oficial
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Saberse levantar ante las adversidades es una de las claves del éxito de un buen equipo de fútbol. En este deporte se vale perder, pero no acostumbrarse a ello. Y cuando se gana hay que mantener el paso, por lo que se obliga a mejorar lo hecho en el partido anterior. Por eso los entrenadores se revuelven el cerebro buscando las tácticas que mejor se adapten a su grupo para hacer fuerte a su equipo. No es una tarea fácil. Ismael Rescalvo, técnico del Medellín, vive un momento dulce con su equipo. Ha sumado 12 puntos de 12 posibles. Comenzó pisando fuerte en el rentado nacional.

Este sábado vencieron 2-1 al Deportivo Cali, pero fue un partido en el que el estratega español tuvo que pensar y repensar, hablar con sus asistentes al ver cómo el once inicial que había elegido para saltar al gramado del Atanasio Girardot estaba siendo superado por el conjunto azucarero, que en los primeros 45 minutos lo pasó por encima. Apostando a la salida rápida por derecha del lateral Didier Delgado y al manejo del balón de Nicolás Benedetti, quien con el pasar de los días demuestra que es el jugador diferente del equipo verde.

El juego al que está acostumbrado Rescalvo -transiciones rápidas y manejo de balón- no se vio en el primer tiempo. La buena defensa del Cali obligaba a que los rojos pelotearan. No se juntaron en la mitad del campo Brayan Angulo y Andrés Ricaurte. Además, los delanteros, Leonardo Castro y Germán Cano quedaron aislados, se perdieron entre la doble línea de cuatro. De vez en cuando Castro intentaba regresar para tener contacto con el balón, pero nunca marcó diferencia. Con el partido controlado atrás, la visita intentaba y al minuto 29 le llegó el premio.

Tras un rechazo de tiro libre, Benedetti metió el balón al área. Didier Moreno saltó mal, cabeceó hacia atrás y dejó solo frente al arquero a Ezequiel Palomeque -que salía venía de fuera de juego-. El defensor controló el balón y definió ante la salida de David González. Un gol que ilusionó a los hinchas azucareros. Su equipo mostraba mejoría y lo hacía frente a uno de los mejores equipos de la Liga Águila. En el banco Rescalvo maldijo, hizo ademanes y le pidió a su equipo que adelantara líneas y evitaran los pelotazos.

Sus peticiones se las llevó el viento, los visitantes mantuvieron la intensidad y el control del partido. A pesar de que el lateral derecho Delgado dilapidó todas las llegadas por derecha, con centros que siempre se fueron por encima del arco de González, casi amplía el marcador tras un tiro libre en el minuto 40. Zurdazo de John Mosquera que se estrelló en el palo, el rebote le quedó a Delgado, quien no supo rematar la jugada. Su disparo fue tapado por González.

Con el marcador en contra y tras una larga charla técnica en la que se centró en decirle a sus jugadores que volvieran a hacer el juego de toque y transición rápida, Rescalvo no tardó en hacer dos cambios. Le dio ingreso a Yairo Moreno y a Juan Fernando Caicedo. Los resultados se vieron de inmediato. Posesión de balón, con Moreno y Ricaurte asociándose. Rompieron la zona defensiva del Cali y en la primera opción del segundo tiempo, Caicedo marcó la igualdad. Fue un gol que le devolvió el alma al cuerpo a los fanáticos rojos, que hicieron temblar el Atanasio.

El entrenador español celebró y se abrazó con sus asistentes y con más calma siguió el partido. También fue un duro golpe para el Cali, que nunca pudo reponerse. A partir de ese tanto el cuadro antioqueño tomó el control del partido. Su ofensiva atacó la muralla vallecaucana, que con el paso del tiempo fue cediendo. Los muros iban cayendo por la presión, se abrieron espacios y las opciones empezaron a llegar, sin ser concretadas. Pero la insistencia tuvo recompensa a falta de cinco minutos para terminar el partido. Pase de Rodin Quiñones a Leonardo Castro, quien de primera remató y batió a Camilo Vargas para hinchar el corazón rojo.

Rescalvo celebró, la hinchada gritó a rabiar y los antioqueños lograron así su cuarta victoria consecutiva en el comienzo de la Liga Águila, en la que se consolidan como líderes. El conjunto rojo está imparable y el estratega ibérico demostró en este encuentro que sabe reanimar a su equipo de un mal momento, levantarlo para terminar dándole vuelta al marcador.

Por Redacción deportes

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.