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Su rostro no necesitaba palabras. Había una enorme pesadumbre en José Pékerman. A tal punto que aseguró que no era conveniente saludar con el protocolar “buenas noches”. El rumor, que durante las últimas horas fue cobrando fuerza, se transformó en realidad. Y la noticia sacudió a toda Colombia: Radamel Falcao García no jugará el Mundial. A pesar de sus esfuerzos y esas tremendas ganas que mostró en los entrenamientos realizados en las canchas de la reserva de Los Cardales, primaron la lógica y el consejo de los médicos de la selección. Y El Tigre de Santa Marta, máximo referente del equipo nacional, se quedó con un pie en el avión, al igual que Luis Amaranto Perea y Luis Fernando Muriel.
“Más allá de los tiempos de los que me hablaban los médicos, tenía ilusión, por eso nunca bajé los brazos. Recién cumplí cuatro meses, pero esa esperanza me ha llevado a esforzarme al máximo. Este es un caso que me ha hecho crecer en vida, porque cuando todos los pronósticos eran adversos, me hizo luchar, me ha permitido madurar. Más allá de lo negativo, rescato lo positivo”, declaró Falcao, sentado a la izquierda de Pékerman, que estaba visiblemente golpeado por la decisión que tuvo que tomar. A fin de cuentas, el propio entrenador reconoció: “Yo quería que jugara, de cualquier manera, no soy el más indicado para opinar... Los compañeros, también. A veces, el hombre puede derribar montañas, pero ahora no y esta fue la conclusión de los especialistas”.
Falcao utilizó la palabra “sensatez” para definir el final de la novela que tuvo en vilo a todo el país durante los últimos tiempos. Y aunque Pékerman estiró el suspenso hasta pasadas las 5 de la tarde de ayer, plazo límite para presentar la lista de acuerdo con la reglamentación de Fifa, la decisión estaba tomada desde la noche anterior. Entonces, Falcao y el cuerpo técnico terminaron de convencerse de que no iba a ser posible el milagro que tanto esperaba el jugador. La rotura de ligamentos que sufrió en la rodilla derecha el 22 de enero es una lesión que demanda, como mínimo, seis meses. Y el goleador del Mónaco llevaba cuatro. “Podés arriesgar tu carrera”, le dijeron al delantero. Y aunque el sueño de jugar un Mundial era demasiado grande, pesó que tiene 28 años y un futuro abierto en Europa.
“Trataba de estar lo mejor posible. Hoy estoy en buenas condiciones, pero no quería quitarle lugar a un compañero que esté al ciento por ciento. No quería hacer nada imprudente con mi salud. Soy lo más sensato que puedo ser. Desde el primer día me puse a trabajar y el profesor me dio el chance de esperar hasta último tiempo, pero consciente de que era difícil llegar al Mundial”, reflexionó Falcao. Y aunque le ofrecieron formar parte del equipo con la posibilidad de esperarlo hasta la siguiente fase, él no aceptó. El dolor de no estar era demasiado grande. Cuentan que lloró en la intimidad, aunque en sus entrañas sabía que era cosa juzgada.
“Este es el peor día desde que estoy en la selección”, afirmó Pékerman. Y explicó: “Es muy doloroso tener que tomar esta decisión. Estamos hablando de jugadores titulares del equipo. Con Radamel estuvimos desde el primer momento que se lesionó, estuvimos siempre cerca de él, por lo que representa adentro y afuera de la cancha, como compañero... Pero tenemos que entender lo que la selección necesita y lo que podemos decirles a todos los colombianos es que hizo lo máximo posible, más de la cuenta, para poder jugar el Mundial”.
Falcao aseguró que estará acompañando a la selección durante la Copa, como lo hizo en estos últimos tiempos, en los que intentó llegar sano y salvo a la lista de 23. Y bajó un mensaje para sus compañeros: “ellos son grandes futbolistas, están capacitados, han sido importantes en las ligas en las que participan, tienen apoyo de cada uno de los integrantes del cuerpo técnico, tienen que realizar lo que hicieron en el último tiempo y no tengo ninguna duda de que van a ser importantes en esta Copa del Mundo”.
La baja de Perea también obedeció a una lesión que no le permitió recuperarse. “Es la amargura más grande de mi carrera. Desde niño soñé la posibilidad de un Mundial y enterarme de que no puedo ir es algo durísimo. Dentro de esta tristeza que me invade, intento sacar fuerzas de donde no tengo, pensando que la vida me va a compensar. Orgulloso de lo que he hecho por esta camiseta”, afirmó el zaguero del Cruz Azul.
Muriel ya veía venir su desafectación. Lo dejó entrever la semana pasada, en rueda de prensa. “Tengo mucho camino por delante”, dijo el joven atacante del Udinese. Quedó golpeado Colombia, como la semana pasada, cuando se tuvo que ir Edwin Valencia. O peor. Porque se confirmó que no estará Falcao. Será esta, entonces, la crónica de una baja anunciada y lamentada.