
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Uno de los síntomas más evidentes de la llamada “vuelta a la normalidad” es el regreso del fútbol, el espectáculo de masas por excelencia en Colombia. El fútbol es, sin lugar a dudas, uno de los sectores más relevantes en el camino a la reactivación económica que necesita el país, por lo que el hecho de que se reinicie la competición es motivo de celebración para muchos y un impulso de confianza que tendrá consecuencias positivas en otras actividades sociales y económicas.
Tras más de seis meses de inactividad por la pandemia, por fin regresa la Liga Betplay Dimayor, y lo hace enfrentando unos desafíos sin precedentes. Así pues, el retorno del fútbol es parcial, ya que vuelve la competición, pero no el público a los estadios. La ausencia de espectadores resulta necesaria porque la seguridad sanitaria debe estar por encima de cualquier otra consideración, pero también deja un sabor agridulce a quienes, entre los que me incluyo, no entendemos el fútbol sin sus hinchas y sin las tribunas repletas de ansiedad y emoción.
No se puede negar, el fútbol pierde sin la hinchada, pero ante una coyuntura tan grave como la actual, sería un error imperdonable que por apresurar la vuelta del público a los campos se produjeran nuevos rebrotes de la pandemia. Si algo nos ha enseñado esta situación es que no se debe escatimar en prudencia y responsabilidad. Todos debemos trabajar de forma conjunta para diseñar, promover y materializar una vuelta segura, confiable y sostenible para el sector.
Sobre este último punto, cabe destacar las dificultades por las que han tenido que pasar también los clubes deportivos, quienes además de haber sufrido los estragos de un parón tan largo, recientemente han tenido que hacer importantes esfuerzos económicos para asumir las medidas estrictas de bioseguridad dictadas por el Gobierno y para implantar los nuevos protocolos de seguimiento sanitario a sus jugadores y staff. Ahora, con este reinicio tan atípico y en pro de la seguridad y salud de los protagonistas, también verán reducidos sus ingresos al no estar habilitada la venta de boleterías y demás servicios asociados al acceso del público a los estadios.
Ante este escenario, la televisión no solo juega un papel notable a la hora de generar ingresos para el fútbol, sino que también desempeña un rol fundamental en la conexión entre este y el hincha a través de las transmisiones en directo y de todo el contenido adicional que se desarrolla en torno a este deporte.
Conscientes de que sin esas retransmisiones no podríamos disfrutar de este deporte y de nuestros equipos, nuestro reto ha sido adaptarnos para facilitar el acceso al espectáculo del fútbol a más hogares colombianos a través de nuevos productos y promociones, siempre desde una óptica responsable que permitiese garantizar la sostenibilidad financiera del sector y el desarrollo del Fútbol Profesional Colombiano.
Nuestro compromiso con el fútbol y los colombianos es seguir trabajando cada día por hacer de este deporte, un deporte de mayor prestigio que impulse a la competición y a sus clubes a un nuevo nivel.
¡Volvimos!