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“No es por nada, pero qué pelado tan bueno ese pequeñito Vladimir Hernández”, dijo un hincha fiel de Independiente Medellín en la tribuna occidental del estadio Atanasio Girardot el pasado miércoles, durante el partido de vuelta de las semifinales de la Copa Águila entre el equipo poderoso y Júnior de Barranquilla, en el que los tiburones se impusieron y lograron la clasificación a la gran final tras una infartante definición por cobros desde el punto penal.
Su comentario, que elogiaba a un integrante del equipo rival, fue respaldado por casi todos los seguidores rojos que lo escucharon. Y es que aunque no fue la mejor noche del mediocampista araucano, su talento con la pelota es innegable. Poco a poco se ha ido convirtiendo en una de las figuras del equipo dirigido por Alexis Mendoza y ante las posibles ausencias de James Rodríguez y Macnelly Torres por lesión en la selección de Colombia para el primer juego de las eliminatorias a Rusia 2018, Vladimir se ilusiona con el llamado del argentino José Pékerman, quien hoy entrega la lista de convocados.
Tras la sufrida clasificación de Júnior a la final, el jugador de 26 años, que no supera el 1,60 de estatura, habló con El Espectador de sus dos sueños cercanos: el título de la Copa Águila y su llegada al equipo tricolor.
¿Por qué sufrieron tanto para clasificar en el Atanasio?
Medellín es un gran equipo y sabíamos que iba a salir a atacarnos porque estaba con el marcador abajo. En el primer tiempo fueron mejores que nosotros, lograron un gol para tener la serie viva y luego nos hicieron el segundo. Ahí sufrimos bastante, pero después de ese golazo de Jarlan el equipo comenzó a tocar, manejó la pelota y ya en penales logramos la clasificación.
Jarlan y usted son expertos haciendo ese tipo de goles…
No es fácil pegarle así como lo hizo Jarlan el miércoles contra Medellín. Él aprovechó que vio al arquero salido y pensó rápido. Afortunadamente para nosotros, su gran remate terminó en gol. Ojalá que puedan venir muchos más de él y también míos para ganarnos esta Copa.
¿Qué trabajó Alexis Mendoza en el intermedio para lograr revertir la situación?
Nos dijo que hiciéramos nuestro fútbol, el que siempre practicamos durante el semestre. También nos pidió que nos tranquilizáramos un poco, porque estábamos desesperados tanto en la parte de arriba como en la de atrás. Creo que dio resultado porque después del gol pasamos por encima de Medellín, comenzamos a manejar el balón y manejamos bien la situación.
¿A qué rival prefería para pelear por el título?
Los dos equipos que pelean por la otra llave semifinal son muy complicados. Santa Fe vive un buen momento tras la clasificación a la siguiente fase de la Sudamericana y Once Caldas también es fuerte, así que el que nos toque va a ser muy difícil. Tenemos mucha fe en esta final, la soñábamos y ahora daremos todo por ser campeones.
Y su sueño de hacer parte de la selección, ¿lo ve cercano?
Estoy muy tranquilo. Creo que el rendimiento en cada partido con tu equipo te puede dar esa posibilidad. Se ha hablado mucho esta semana sobre ese tema y para mí es un sueño. Uno siempre quiere estar en la selección, ponerse esa camiseta no es fácil por los grandes jugadores que hay, pero trabajo para eso siempre.
¿Las lesiones de James y Macnelly facilitarían su llamado en esta oportunidad?
No creo. Independientemente de la lesión de ellos creo que hay muchos jugadores aquí y afuera que están haciendo las cosas muy bien. Yo hago lo mismo y espero esa oportunidad. Tanto James como Macnelly son piezas claves de la selección, lo han demostrado desde que están ahí, pero yo tengo ese sueño y quiero cumplirlo.
Pero ¿ha tenido algún acercamiento o contacto con el cuerpo técnico?
No, para nada. No he hablado con nadie, ojalá hablemos pronto (risas). Uno siempre trabaja para eso, para estar ahí y para cumplir sueños. Yo en Júnior trato de darle lo mejor al equipo y creo que lo estoy haciendo bien. Anhelo que el cuerpo técnico de la selección se pueda fijar en mí.