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Con categóricas goleadas, Medellín y Nacional demostraron que tienen aspiraciones de ser finalistas, al cerrarse la primera vuelta de la semifinal del Clausura.
El DIM lo hizo en Cartagena, al imponerse sobre el Real, resultado que lo mantiene en la cima del cuadrangular A. Los de Leonel Álvarez se confirmaron en el liderato con argumentos de sobra, cuatro en realidad, porque el 2-4 del domingo en el Jaime Morón los deja con el camino despejado hacia la final.
Felipe Pardo, quien reemplazó al suspendido Jackson Martínez, heredó la vena goleadora del chocoano y se fue de tripleta, mientras Luis Fernando Mosquera selló la victoria que dejó al Poderoso en la cima con siete unidades, dos más que su inmediato perseguidor, Júnior, el cual desperdició una oportunidad de lujo para estar cerca del DIM.
Los verdolagas, por su parte, se impusieron 3-0 frente al equipo que mejor había arrancado la penúltima instancia del torneo: Independiente Santa Fe, que el domingo fue superado de principio a fin en el Atanasio Girardot.
De todas formas, los capitalinos, que perdieron un invicto de nueve jornadas, lideran la llave por el punto invisible y el próximo fin de semana en El Campín, cuando se dé la revancha, en buena parte podría definirse el destino del grupo B, en el que Tolima y Huila ya habían jugado desde el sábado a favor de los otros dos equipos de la zona, con el empate a un gol en el clásico disputado en el Murillo Toro.
El punto opita conseguido el sábado estuvo en riesgo cuando el central Adrián Vélez vio falta del arquero Luis Estacio sobre Jorge Perlaza en tiempo de descuento, pero el Uno se encargó de tapar en doble remate a Gerardo Vallejo el lanzamiento y, en medio de la celebración, Iván Velásquez le dijo al árbitro que la justicia divina existía. Y como el juez antioqueño imparte la terrenal, le mostró la roja y sacó de casillas al Champeta.
El delantero cartagenero, quien podría exponerse a una dura sanción por pechar al silbato e incluso agredir a su compañero de equipo, Carlos Rentería, cuando éste pretendía calmarlo, presentó “excusas por la mala reacción que tuve, pero no me parece que me eche por simplemente decirle que arriba había un Dios que veía todo”.
Y aunque se diga que la justicia en el fútbol es una palabra prohibida, en el Metropolitano de Barranquilla ésta imperó en la igualdad a dos tantos entre Júnior y Pereira, porque el buen trabajo visitante encontró premio en la agonía del partido, cuando los rojiblancos ganaban 2-1 gracias a una supuesta falta de Diego Arias sobre Émerson Acuña en el área matecaña.
El Piojo de nuevo exageró en la caída y el central Miguel Guevara le creyó por completo. Cobró Teófilo Gutiérrez para llegar a su decimotercer festejo en el Clausura, aunque al final no sirvió para cantar victoria y eso, en lugar de mortificar al técnico Julio Comesaña, le confirmó que el cuadrangular A está “muy cerrado, nadie ha ganado nada y falta la segunda vuelta, así que lo que dejás escapar hoy lo puedes rescatar mañana y viceversa”.
En resumidas cuentas, la tercera jornada de la semifinal dejó a todos con opciones y confirmó que varios nada que aprenden la lección, porque Júnior no puede con Pereira en casa, el Tolima sigue sin meterla y perdonando a los rivales, y cuando ni se hablaba de los árbitros, volvieron a convertirse en protagonistas en el momento menos indicado.