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Las semifinales de la Liga Águila fueron una ruleta rusa. Ambas terminaron igualadas, ambas se definieron con cobros desde el punto penal. El sábado Nacional eliminó a un Huila que lo puso en aprietos por la forma de defender y por la gran actuación de su arquero, Geovanni Banguera. Sin mucho que ofrecer, pero con un planteamiento en el que todos los jugadores aguantaban sacaron un 0-0 contra el favorito y pusieron a su gente a comerse las uñas. Al final, los verdes clasificaron. Este domingo el libreto fue similar. Medellín fue el que lo intentó, igualó la serie, pero en los penales apareció la figura de arquero del Tolima, Álvaro Montero. Solo le bastó tapar uno, para que su equipo llegara a una final por primera vez desde 2016.
Yulián Anchico fue el que falló en la definición. Su cobro al palo derecho fue desviado por Montero. Su misión en el partido falló. Al mediocampista lo metieron por su experiencia para cobrar, pero su disparo no fue al fondo como sí lo hicieron los de Andrés Ricaurte, Didier Moreno y Javier Calle. Y esa atajada del arquero tolimense fue bien aprovechada por Angelo Rodríguez, quien fue el encargado de sellar la tanda. El delantero hizo que los penales acertados por Sebastián Villa, Marco Pérez, Rafael Carrascal y Danovis Banguero pesaran y fuera decisivos para que el conjunto de Ibagué regresara a la final del fútbol profesional colombiano.
Ganas, ímpetu, intensidad, empuje. Medellín salió con fuego en los ojos, con la idea de empatar el marcador global y seguir de largo. No había espacio para las dudas, así que el entrenador Ismael Rescalvo metió a todos sus jugadores de calidad: Andrés Ricaurte, Leonardo Castro, Daniel Cataño y Mauricio Gómez. Tuvieron la posesión del balón y aunque se veía venir el planteamiento defensivo del Tolima, no encontraron la forma de quebrarlo. La muralla que alzó el equipo de Ibagué fue impenetrable. Aunque los locales realizaron siete remates, solo uno de ellos fue a la portería. Fue al minuto 30. Daniel Cataño aprovechó una habilitación de Castro y de primera sacó un disparo que hizo que el arquero Álvaro Montero se estirara cuan largo es para desviar el balón.
El Deportes Tolima se defendió con nueve hombres, solo quedó en zona de ataque Angelo Rodríguez. El resto siempre superó la línea del balón cuando el ‘Poderoso’ tenía la posesión. Casi nunca los cogieron mal parados y, por el contrario, cuando se animaban a contragolpear complicaban la zona defensiva del equipo antioqueño. Llegaron con remates de Rodríguez y Yoahndri Orozco. Aunque ambos salieron desviados. Los primeros 45 minutos terminaron dejando un buen sabor de boca para los visitantes que hacían todo bien dentro del terreno de juego.
Pero en estas series largas hay que mantener la concentración a lo largo de los cuatro tiempos que se disputan. Y el Tolima salió despistado en los segundos 45 minutos. El ingreso de Juan Fernando Caicedo le dio un nuevo aire al Medellín. El número nueve apareció por derecha, por izquierda y las opciones empezaron a aparecer. Solo tres minutos después del inicio de la parte complementaria, el delantero sacó un remate a quemarropa que tapó Álvaro Montero. El rebote le cayó a Cataño, quien sacó un disparo cruzado que pasó cerca. Dos llegadas claras en una jugada, que ponían a soñar a los asistentes al Atanasio Girardot.
Los de Ibagué no levantaron cabeza, parecían desorganizados. Cuando recuperaban regalaban el balón. Se olvidaron de la tenencia, del manejo. Y atrás sufrían con la rapidez de Castro y Caicedo y los movimientos letales de Germán Cano, los locales se veían más fuertes y lo hicieron ver en el marcador al minuto 59. Centro por el costado derecho de Elvis Mosquera directo a la pierna derecha de Castro, quien de primera cruzó el balón y dejó sin posibilidades al arquero Montero, quien solo pudo ver como el balón se metía dentro de la portería.
El 1-0 fue alivio para el Medellín, que fue perdiendo intensidad con el paso del tiempo. Caicedo tuvo la oportunidad de ampliar el marcador, pero la pierna derecha de Montero salvó a un Tolima, que en los últimos minutos empezó a controlar el balón, manejo el partido hasta que finalizó y se tuvo que definir desde el punto blanco del penal. El miércoles en Ibagué se jugará la primera final de la Liga en Ibagué y el próximo sábado en Medellín se definirá la primera estrella del año en Medellín entre Tolima y Nacional.