Elecciones 2018: Colombia elige presidente

hace 12 horas
Este jueves enfrenta al América en la Copa Águila

Pablo Sabbag, el cantante del Deportivo Cali

El delantero barranquillero de 20 años toca guitarra, acordeón y canta. De hecho, ha compuesto varios canciones, entre ellas "Mi Carita de Ángel". También estudia Administración de Empresas.

Pablo Sabbag tiene 20 años.Deportivo Cali

Cuando terminan los entrenamientos de Deportivo Cali, Pablo Sabbag se queda media hora más practicando diagonales, remates con la cabeza y desde fuera del área. Siempre le dice al portero Humberto Acevedo que le colabore para que esos ejercicios autodidactas emulen la realidad de un partido. “Pongo un banquito en todo el borde del área, hago que la pelota rebote, controlo y remato”. A veces no todo coincide con los planes y termina enfrentando a su amigo en un mano a mano para mejorar la definición en momentos de presión, en instantes en los que la cabeza debe ser la única parte del cuerpo que se mantenga fría.

Héctor Cárdenas, entrenador del cuadro azucarero, ha aprendido a leer sus movimientos, a potenciar sus fortalezas y a reducir al mínimo las debilidades. “Siempre me dice que esté metido entre los centrales, que los ponga a pensar. Y que es el volante 10 quien debe ponerme la pelota ahí”, apunta este delantero de 20 años, portentoso, con la talla suficiente para incomodar a sus rivales, para preocuparlos. Un jugador similar a un imán, pues con cada choque y con cada forcejeo le va quitando energía al oponente hasta desgastarlo.

Y aunque el fútbol lo lleva en el alma, la música es la que apacigua su corazón. Todas las tardes, cuando no está en concentración, toma clases de técnica vocal y guitarra con Gloria Umaña. También tiene talento para el acordeón, un instrumento que, como dijo alguna vez Gabriel García Márquez, arruga el sentimiento. Junto a Umaña y Abelardo Enríquez (su profesor de acordeón que está con él hace dos años cuando un amigo se lo recomendó luego de una parranda vallenata) compuso la canción Mi carita de ángel, dedicada a su novia. Ese amor se transformó en poesía y esa poesía en verdad. “La puedes buscar en Youtube. También he compuesto otras, pero no las he subido”, dice Pablo con respecto a una melodía que ya tiene más de cinco mil reproducciones en dicha plataforma.

En el camerino canta por petición de los demás. No tiene problema, lo hace con gusto, sabe que su voz y el ritmo distensionan al equipo, sube el ánimo y ayuda a fortalecer la relación en el grupo. Con Nicolás Benedetti tiene una amistad que se transformó en hermandad. Sólo se llevan unos meses. El uno nació el 25 de abril, el otro el 11 de julio de 1997. Ese entendimiento se ve reflejado en la cancha, cuando se comunican sin necesidad de decir una sola palabra, cuando una mirada, un gesto, un movimiento le dice a uno lo que quiere el otro.

Pero no todo es fútbol, vallenato y reggaetón. También hay estudio. Sabbag acaba de iniciar su quinto semestre en administración de empresas en la Universidad de la Costa, institución que le permite llevar sus materias de manera virtual. De hecho, en este período tendrá que ver gestión de talento humano, matemáticas, microeconomía y costos. “Los números me tratan bien y yo a ellos”.

El partido de este jueves frente a América (7:45 p.m.), por la ida de los cuartos de final, tiene un significado especial para este futbolista, con talento para la música y la devoción para el estudio: este año, también por Copa Colombia, anotó el único tanto con el que el Cali venció a su máximo rival por la cuarta jornada del Grupo E. “Me encantaría jugar de nuevo. No importa si marco o no. Los tres puntos son el objetivo”, afirma.