Santa Fe aprovechó el juego aéreo y clasificó a semifinales de la Liga

El equipo cardenal le ganó 4-1 a Jaguares de Córdoba el partido de vuelta de los cuartos de final. Anotó tres goles de cabeza y espera rival entre Nacional y Deportes Tolima.

Héctor Urrego celebra el gol con el que Santa Fe abrió el marcador este jueves en El Campín.Gustavo Torrijos - El Espectador

Independiente Santa Fe este jueves mostró lo que es: un equipo efectivo, fuerte en defensa y en el juego aéreo. Un equipo que abre bien la cancha, que sabe generar peligro por los costados y mover sus fichas de acuerdo a la situación del partido. Con tres goles por arriba y uno del ídolo cardenal Ómar Sebastián Pérez, el elenco cardenal le propinó un contundente 4-1 a Jaguares de Córdoba en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga Águila y clasificó a las semifinales.

El estadio Nemesio Camacho El Campín, en Bogotá, trasladó su mente a la final del campeonato colombiano de hace un año, cuando Santa Fe enfrentó a Deportes Tolima. Esa noche un cabezazo de Héctor Urrego gestó el triunfo albirrojo, lo que derivó en la novena estrella santafereña. Hoy, al minuto 13 de encuentro, el defensor volvió a levantarse por los aires bogotanos e impactó un cobro de Jhon Freddy Pajoy. Así se abrió el marcador.

Antes del tanto de Urrego, dos opciones claras: Leandro Castellanos le achicó el ángulo de tiro a Juan Mezú y Sebastián López le puso las manos a un latigazo de Wilson Morelo. Hasta ahí la paridad, hasta el minuto cuatro. De ahí en adelante, calma en las tribunas de El Campín, una tranquilidad que se esfumó, por momentos, con un balón mal rechazado, o un error causado por el nerviosismo.

En el segundo tiempo vendría el tanto de Morelo, de cabeza, desde fuera del área. Aprovechó un pase aéreo del lateral derecho Víctor Giraldo. Júbilo, emoción y un poco más de tranquilidad en los aficionados locales. Sin embargo, llegaría el susto y otra vez los nervios con el descuento del visitante en los pies de Darwin López. No obstante, faltarían dos alegrías cardenales en el escenario capitalino.

En el 83’, la arremetida con Juan David Valencia. El zurdo cumplió con la ley futbolística que dice que doble cabezazo en el área es gol y puso el 3-1. La locura arribó con Ómar Pérez, quien llevaba dos minutos en cancha y cuyo remate de zurda se desvió en un rival para vencer de nuevo al portero de Jaguares. Se acabó todo para Jaguares, 4-1 definitivo. Se consumó la victoria de Santa Fe, que en semifinales enfrentará a Nacional o Deportes Tolima. Todo fue jugando con la cabeza.