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Un año para el recuerdo, también para el olvido. Una paradoja que solamente cabe en la condición humana. Bienaventurados aquellos que encontraron en la incertidumbre y en lo incierto algo de gloria y esperanza. Bienaventuradas las jugadoras de Santa Fe, que ganaron el título de la Liga Femenina BetPlay 2020 y demostraron, a lo largo del campeonato, que el formato se quedó corto para ellas y para los quince equipos participantes.
Quedó claro que el nivel de competencia exige más, que las pocas ediciones no justifican la falta de interés para hacer del torneo un campeonato ejemplar para la región y el mundo. No haber sido seleccionados como sede para el Mundial Femenino 2023 fue la muestra de que hace falta mayor compromiso por parte de todos para que las mujeres puedan tener las garantías básicas y necesarias para el fútbol.
Eran las justas finalistas. América y Santa Fe demostraron solidez y osadía en estos tres meses de competencia. Las escarlatas defendieron hasta el final el título obtenido el año pasado ante Medellín. En los doce partidos jugados, contando la gran final, ganaron siete, empataron dos y perdieron otros dos.
Las leonas fueron las mejores del campeonato tras clasificar con puntaje perfecto en la fase de grupos. De catorce partidos jugados ganaron doce, empataron con Medellín en la vuelta de las semifinales y perdieron con Júnior por 3-2 en la vuelta de los cuartos de final).
La final nos dio la posibilidad de ver a dos conjuntos que se conocían, que trabajaban a gran velocidad y sabían lograr un equilibrio entre el poderío físico y el ingenio táctico. Por un lado, la referente era Catalina Usme, que en el juego de ida igualó a Oriana Altuve como máxima anotadora del fútbol femenino, con 28 goles; por el otro había dos baluartes: Fanny Gauto, la 10 y capitana, e Ysaura Viso, goleadora del campeonato, con trece tantos. Tres grandes figuras que fecha a fecha sorprendieron y no dejaron de ser protagonistas en la gran final.
Precisamente la volante paraguaya de Santa Fe, que semanas atrás le dijo a El Espectador: “Siempre salgo con la mentalidad de hacer un gol, sin importar cuál sea el rival”, reafirmó en esta instancia su carácter con una anotación al minuto 11 producto de un remate de tres dedos que se fue rasante y fue imposible de atajar para Natalia Giraldo, guardameta de América.
América empezó a jugar contra el tiempo y Santa Fe se fue acomodando sin dar espacios ni confiarse. Las leonas, como lo hicieron a lo largo del torneo, querían ir por más, y en el segundo tiempo un gol de camerino de Nubiluz Rangel sentenció el resultado. Las cardenales lograron su segundo título (el primero en 2017) y lo consiguieron en un año en el que la gloria llega más allá del cielo, pues surgir de la incertidumbre merece un lugar que sobrepase los límites del mundo.
